
En México invertirán en IA a pesar de la incertidumbre económica: KPMG
La inversión en inteligencia artificial (IA) continúa en aumento a nivel global y en México, donde las empresas reportan resultados positivos en su implementación. Sin embargo, solo una proporción limitada logra convertir estas iniciativas en valor empresarial tangible. De acuerdo con KPMG, el impacto de la IA depende no solo de la tecnología, sino de su integración en los procesos, el desarrollo de talento y la capacidad de gestionar riesgos y gobernanza.
Las empresas a nivel global prevén invertir en promedio 186 millones de dólares en inteligencia artificial durante los próximos 12 meses, mientras que en México la cifra alcanza 171 millones de dólares. Además, el interés por mantener esta tecnología como prioridad de inversión, incluso en escenarios de recesión, es mayor en el país que en el promedio global.
Según la encuesta Global AI Pulse de KPMG, 72% de las organizaciones en México ya reporta resultados relevantes derivados del uso de IA, frente a 64% a nivel global. No obstante, las compañías enfrentan desafíos relacionados con la medición del valor generado, la adaptación de modelos de gobierno, la gestión de privacidad de datos y riesgos cibernéticos, así como la resistencia al cambio dentro de la fuerza laboral.
La IA aporta valor, pero solo para quienes la utilizan a gran escala
Aunque la adopción de agentes de IA continúa creciendo, solo una minoría de organizaciones logra obtener beneficios contundentes. A nivel global, apenas 11% ha convertido su inversión en valor tangible (15% en México), lo que refleja una brecha entre adopción y resultados.
Las empresas líderes en IA reportan en 82% de los casos un valor empresarial significativo, frente a 62% de aquellas en etapas iniciales. Esta diferencia está asociada a una integración más profunda de la IA en los modelos operativos, donde no solo automatiza tareas, sino que transforma procesos y apoya la toma de decisiones estratégicas.
Estas organizaciones destacan por implementar agentes de IA en áreas clave como tecnologías de la información, donde aceleran el desarrollo de código; operaciones, para coordinar la cadena de suministro; y marketing, para personalizar la experiencia del cliente. Asimismo, integran estos sistemas de manera transversal para generar información organizacional, mejorar la coordinación entre funciones y anticipar problemas.
La IA escala con tecnología, pero crea valor con personas y confianza
El desarrollo de talento se posiciona como un factor determinante en la generación de valor. Las empresas que invierten en fortalecer a su fuerza laboral tienen casi cuatro veces más probabilidades de obtener beneficios significativos en productividad, reducción de costos y toma de decisiones.
Las organizaciones líderes están redefiniendo sus estrategias mediante la contratación de perfiles especializados en IA, la incorporación de talento técnico y la implementación de programas de capacitación. Este enfoque va más allá de la formación tradicional, al integrar agentes de IA en los procesos de aprendizaje y operación diaria.
Al mismo tiempo, la adopción de IA está transformando las habilidades requeridas en el mercado laboral. Más allá de las capacidades técnicas, cobran relevancia competencias como el pensamiento crítico, la adaptabilidad, el aprendizaje continuo y la creatividad, que permiten a los equipos aprovechar mejor el potencial de la tecnología.
La madurez en IA transforma el riesgo en una capacidad gestionable
La madurez en la adopción de IA también influye en la capacidad de gestionar riesgos. Aunque 75% de las organizaciones a nivel global expresa preocupaciones sobre seguridad, privacidad y ciber riesgos, solo 20% de las empresas en etapas iniciales se siente preparada para enfrentarlos, frente a 49% de las organizaciones líderes.
A medida que la IA se integra en las operaciones, las preocupaciones evolucionan hacia temas como la escalabilidad, la calidad e integración de datos, las exigencias de gobernanza y la creciente competencia en el mercado.
En este contexto, las organizaciones más avanzadas combinan la adopción tecnológica con estrategias de gobierno sólido, gestión del cambio y desarrollo de talento, lo que les permite operar a mayor escala y responder con mayor rapidez a los desafíos del entorno.
De acuerdo con KPMG, el valor de la inteligencia artificial no depende únicamente del nivel de inversión, sino de la forma en que se integra en los procesos empresariales. Las compañías que logran alinear tecnología, talento y gobernanza están mejor posicionadas para convertir la IA en un motor de eficiencia, innovación y competitividad sostenible.
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