
Más allá de la capacidad: el giro del almacenamiento hacia la inteligencia operativa del negocio
• El mercado de almacenamiento empresarial en México y Latinoamérica se reconfiguró a partir de cuatro fuerzas identificadas por Gartner
• El canal tecnológico evolucionó hacia un modelo centrado en el diseño de estrategias de datos, continuidad operativa y servicios administrados; el cambio evolucionó hacia una capa unificada en la que almacenamiento, redes, nube y cómputo funcionaron como un solo sistema orientado a la operación continua del negocio digital
De la infraestructura tradicional a la arquitectura de datos distribuida
La evolución del mercado regional de almacenamiento avanzó hacia plataformas all-flash y esquemas híbridos multicloud. El cambio respondió a la reconfiguración de las cargas de trabajo empresariales, donde la analítica avanzada, la inteligencia artificial, el procesamiento en tiempo real y las aplicaciones digitales críticas redefinieron las exigencias de infraestructura.
El centro de datos dejó de operar como un entorno estático. La arquitectura se incorporó movilidad de datos entre entornos locales, edge y nube pública, lo que exigió consistencia operativa en escenarios distribuidos. En este flujo, el almacenamiento adquirió un papel estructural al concentrar disponibilidad, rendimiento y resiliencia en una misma capa.
Asimismo, la adopción de arquitecturas avanzadas mostró velocidades distintas entre industrias y tamaños de organización. Sectores como banca, telecomunicaciones y servicios digitales avanzaron hacia modelos de datos más integrados y resilientes, mientras otros entornos mantuvieron procesos de modernización gradual, condicionados por disponibilidad presupuestal, talento especializado y madurez digital. El contraste, definió un mercado con múltiples velocidades de transformación dentro de la misma región.
Claudia Haro, Partner and Alliances Manager México en Hitachi Vantara, ubicó este cambio como una transición en el diseño mismo de la infraestructura empresarial. El paso hacia plataformas all-flash y modelos híbridos multicloud acompañó la ejecución de cargas intensivas en datos, donde el desempeño y la continuidad operativa definieron el criterio dominante de evaluación tecnológica.
Como resultado, los parámetros de decisión se reconfiguraron. El costo por terabyte perdió relevancia frente a variables como latencia, integración con nube, automatización, eficiencia energética y resiliencia ante eventos de ciberseguridad. El almacenamiento dejó de medirse únicamente como capacidad instalada y comenzó a evaluarse como habilitador de operación digital.
“El mercado de almacenamiento empresarial de alto rendimiento en México y Latinoamérica ha evolucionado de manera acelerada en los últimos dos años, impulsado principalmente por tres tendencias: la modernización digital, la adopción de inteligencia artificial y el fortalecimiento de estrategias de ciberresiliencia”: Claudia Haro, Partner and Alliances Manager México en Hitachi Vantara
La justificación de inversión en infraestructura también cambió de eje. Las decisiones se vincularon con la capacidad de sostener servicios digitales en entornos de alta demanda, donde la continuidad operativa impactó directamente en ingresos, experiencia del cliente y cumplimiento regulatorio. Bajo este esquema, el almacenamiento se integró a la lógica de negocio, más allá de su función tradicional dentro del centro de datos.
El dato como eje operativo
La expansión de la inteligencia artificial redefinió la naturaleza del dato dentro de la arquitectura empresarial. Implicó que el almacenamiento dejara de operar como un repositorio estático para integrarse como un componente activo dentro del ciclo completo de la información. Desde su ingesta, clasificación y movimiento, hasta su consumo en modelos analíticos, aplicaciones digitales y sistemas de decisión automatizada.
“La evolución del almacenamiento está marcada por la adopción de inteligencia artificial empresarial, la digitalización de procesos y la expansión de entornos híbridos. Hoy, el cambio más importante no está únicamente en el crecimiento de capacidad, sino en la forma en que los datos se gestionan, se mueven y se utilizan dentro de la arquitectura”: Ricardo Dávalos, Storage & Data Solution Sales Category Leader de HPE México
El valor del almacenamiento comenzó a medirse por su capacidad de habilitar flujos continuos de información, sostener cargas dinámicas y mantener disponibilidad en entornos donde los modelos de inteligencia artificial dependen de datos actualizados, consistentes y accesibles en tiempo real.
Para Ricardo Dávalos, Storage & Data Solution Sales Category Leader de HPE México, el desempeño de las aplicaciones de inteligencia artificial depende tanto del cómputo como de la eficiencia con la que los datos circulan a lo largo del pipeline tecnológico. Ante ello, la infraestructura dejó de ser una colección de componentes aislados y evolucionó hacia un sistema integrado donde almacenamiento, redes, nube y cómputo operan como un solo sistema.
Aunado a ello, el crecimiento de la inteligencia artificial también transformó la composición del dato corporativo. Los entornos empresariales han generado volúmenes crecientes de información provenientes de documentos, imágenes, video, sensores industriales, sistemas colaborativos y plataformas digitales. La expansión modificó de forma directa la complejidad del almacenamiento, la cual requirió gestionar simultáneamente múltiples formatos, niveles de acceso y requerimientos de procesamiento.
La complejidad de los entornos híbridos impulsó la adopción de arquitecturas de datos más integradas, donde la inteligencia artificial generativa, la ciberseguridad y la nube híbrida consolidaron el nuevo marco tecnológico del almacenamiento empresarial. Estas tres fuerzas redefinieron durante 2024 el diseño de las plataformas de datos al incorporar nuevas exigencias de escalabilidad, protección y rendimiento.
Gartner identifica estas dimensiones como ejes que influyen directamente en la forma en que las organizaciones construyen sus arquitecturas de información. La expansión de modelos generativos incrementó la demanda de acceso intensivo a los datos, la ciberseguridad limitó los criterios de protección de la información y la nube híbrida amplío los escenarios de operación hacia entornos distribuidos y dinámicos.
En paralelo, el mercado SMB tuvo un papel más relevante dentro de esta transformación. Las soluciones evolucionaron hacia esquemas con mayor conectividad entre entornos locales, edge y nube, menor latencia en el acceso a datos y mayor capacidad de escalamiento bajo demanda. Las características ganaron relevancia en entornos donde la virtualización, la analítica distribuida y la protección frente a ransomware formaron parte del entorno operativo estándar.
David Lira, Business Development Manager de QNAP, ubicó esta evolución en el segmento medio, donde la convergencia entre rendimiento, protección y recuperación definió la toma de decisiones tecnológicas. El almacenamiento se integró como plataforma de continuidad operativa, con un rol extendido más allá de la infraestructura de soporte.
La interacción con clientes se orientó hacia variables operativas concretas: velocidad de respuesta de aplicaciones, capacidad de recuperación ante incidentes, continuidad de servicios digitales y protección del dato como activo crítico. El enfoque reflejó una mayor madurez en la forma en que las organizaciones incorporaron el valor de la información dentro de su operación diaria.
QNAP identificó un incremento en la dinámica, en escenarios donde el crecimiento de datos no estructurados impulsó la revisión de arquitecturas de almacenamiento. La adopción de soluciones basadas en SSD, redes de alta velocidad, deduplicación, compresión e inmutabilidad respondió a la necesidad de sostener rendimiento con niveles más altos de resiliencia.
La convergencia entre inteligencia artificial, nube híbrida y ciberseguridad redefinió la relación entre infraestructura y riesgo operativo. Las organizaciones comenzaron a evaluar sus plataformas no solo por su capacidad de procesamiento, sino también por su capacidad de resistencia ante ataques, continuidad de operación y recuperación en tiempos reducidos.
“La demanda fue impulsada por la virtualización, el crecimiento de datos no estructurados, la adopción de nube híbrida y la necesidad de protegerse contra ransomware y fallas operativas; El cliente dejó de preguntar solo ‘cuánto almacena’ y empezó a preguntar ‘qué tan rápido responde, cómo se protege y cómo recupero la información ”: David Lira, Business Development Manager de QNAP
En conjunto, ambas perspectivas mostraron dos dimensiones complementarias del mismo fenómeno. Por un lado, la visión de la infraestructura de datos como eje estructural de la inteligencia artificial y la nube híbrida. Por otro, la visión del mercado medio donde el almacenamiento operó como plataforma para continuidad, protección y eficiencia.
El canal ante la expansión del negocio
La venta de capacidad se dirigió hacia la construcción de estrategias de datos, continuidad operativa y servicios administrados, donde el valor se concentró en la capacidad de acompañar la operación digital de las organizaciones más allá de la implementación inicial de infraestructura.
Las oportunidades se ampliaron hacia proyectos de modernización de centros de datos, respaldo, recuperación ante desastres, migración hacia arquitecturas de nube híbrida, administración de plataformas y operación continua. El negocio migró hacia consultoría, integración tecnológica y gestión del ciclo de vida del dato, lo que consolidó un cambio estructural en la generación de valor dentro del canal.
Hitachi Vantara identificó un mercado en expansión dentro del segmento medio, donde los retos de disponibilidad, protección y recuperación alcanzaron niveles similares a los de grandes corporativos, aunque con dinámicas distintas de inversión y adopción tecnológica. En su visión, se impulsan modelos de consumo flexible y esquemas de servicio que amplían el alcance comercial de los integradores, al abrir espacio para propuestas más adaptadas a la realidad operativa de cada organización.
“Recomendaría a los canales buscar oportunidades en el mercado medio, es ahí donde tienen una mayor oportunidad de asesorar alcliente e integrar sus propios servicios; En Hitachi Vantara contamos no solo con soluciones de almacenamiento sino también de ciberresiliencia y nube híbrida, integrando soluciones de socios como Cisco, Commvault, Broadcom y Veeam”: Claudia Haro, Partner and Alliances Manager – Mexico Region en Hitachi Vantara
En contraste, HPE planteó un enfoque centrado en el dato como eje de la arquitectura moderna. Bajo esta visión, el canal participa desde etapas tempranas en la definición de estrategias tecnológicas, donde la infraestructura se integra en decisiones relacionadas con crecimiento de datos, movilidad de cargas, desempeño de aplicaciones y continuidad operativa. En su propuesta, el rol del integrador evolucionó hacia una posición consultiva dentro del diseño de la arquitectura digital.
“Los partners necesitan desarrollar capacidades que les permitan diseñar, implementar y operar soluciones integrales, alineadas a entornos híbridos y a las nuevas demandas de los clientes. A través de GreenLake, nuestro modelo de consumo como servicio, los partners pueden desarrollar nuevas capacidades, evolucionar hacia esquemas basados en servicios y construir ofertas más completas y flexibles”: Ricardo Dávalos, Storage & Data Solution Sales Category Leader en HPE México
Sin embargo, QNAP observó un crecimiento sostenido de servicios recurrentes asociados con respaldo, virtualización ligera, monitoreo continuo y recuperación ante desastres. Su táctica redefinió la estructura de ingresos del canal, al reducir la dependencia de ventas transaccionales y fortalecer relaciones de largo plazo basadas en operación, soporte y continuidad del servicio.
“El momento es favorable para quienes quieran evolucionar hacia soluciones de alto valor, porque la demanda seguirá creciendo con IA, nube híbrida, ciberseguridad y continuidad del negocio. Mi mensaje es simple: especialícense, consulten más, vendan menos hardware y más resultados”: David Lira, Business Development Manager en QNAP
La convergencia de estas perspectivas demostró las distintas maneras en que el canal puede participar en el mercado de almacenamiento. La capacidad de almacenamiento se mantuvo como base tecnológica, mientras que el valor se concentró en la gestión del dato: su acceso, protección, movilidad y disponibilidad en entornos distribuidos. Este desplazamiento redefinió la forma en que las organizaciones estructuraron sus decisiones tecnológicas y priorizaron sus inversiones en infraestructura.
El canal de distribución se posicionó como un actor estratégico dentro de esta transformación. Su relevancia se construyó a partir de la capacidad de diseñar arquitecturas de datos, integrar soluciones complejas y acompañar la operación de plataformas críticas a lo largo de su ciclo de vida, con un enfoque orientado a continuidad y desempeño del negocio.
En este sentido, las oportunidades se concentraron en los actores capaces de transformar el almacenamiento en una plataforma de valor operativo y estratégico para las organizaciones, donde la información se convirtió en el eje de la competitividad digital.









