
Almacenamiento para PyMEs, del espacio disponible al valor del dato
● 43% de las PyMEs considera la capacidad y administración del almacenamiento entre sus principales prioridades de infraestructura para 2025, de acuerdo con IDC, mientras la inteligencia artificial impulsa nuevas exigencias sobre disponibilidad, rendimiento y gestión de datos
● El almacenamiento evoluciona hacia modelos híbridos donde conviven infraestructura local, nube, respaldo y servicios administrados
● Fabricantes, mayoristas e integradores coinciden en que la oportunidad está en ayudar a las PyMEs a administrar sus datos, optimizar costos, proteger información crítica y prepararse ante incidentes
Más datos ≠ más valor
La digitalización de procesos incrementó la cantidad de información que las PyMEs generan todos los días, pero también modificó la forma en que esa información se utilizó. Un archivo dejó de tener un único propósito. Hoy un mismo conjunto de datos puede alimentar un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP), una plataforma de comercio electrónico, un tablero de inteligencia de negocios, un modelo de inteligencia artificial y una estrategia de respaldo, todo al mismo tiempo.
Ello significó que el almacenamiento pudo medirse más allá por capacidad. Variables como el rendimiento, la disponibilidad, la escalabilidad y la protección comenzaron a pesar tanto como el número de terabytes disponibles. En otras palabras, la cuestión se transformó en qué tan rápido se podía acceder a su información y qué tan preparada estaba para recuperarla si es que algo salía mal.
Lo anterior, coincidió con la consolidación de la inteligencia artificial dentro de las operaciones empresariales. Si bien gran parte de la conversación se concentró en los modelos generativos, la realidad es que estas herramientas dependen de datos organizados, actualizados y accesibles. Un modelo de IA no genera valor por sí mismo; lo hace cuando puede consultar información confiable del negocio. Sin una estrategia de almacenamiento adecuada, incluso las aplicaciones más avanzadas encuentran límites para ofrecer resultados útiles.
En este sentido, IDC señaló que diversas empresas incrementaron sus inversiones en infraestructura preparada para cargas de trabajo de IA, impulsando particularmente el mercado de servidores y sistemas de almacenamiento de alto desempeño. La tendencia reflejó que el valor de la IA también dependía de la capacidad para mover, proteger y administrar grandes volúmenes de información de manera eficiente.
A diferencia de las grandes corporaciones, pocas PyMEs cuentan con presupuestos suficientes para renovar toda su infraestructura tecnológica de una sola vez. Cada inversión debe generar beneficios tangibles y mantenerse vigente durante varios años. Esto obligó a priorizar soluciones escalables, capaces de crecer conforme aumentan las necesidades del negocio sin requerir reemplazos completos de la plataforma.
La nube apareció como una alternativa para responder a esa demanda, pero tampoco resolvió todos los desafíos. En lugar de sustituir al almacenamiento local, la nube dio paso a arquitecturas híbridas donde los datos comenzaron a distribuirse entre distintos entornos según las necesidades de cada carga de trabajo.
“ Más que el tamaño, el giro determina la intensidad de generación datos y transacciones, como bancos, retailers, farmacias, e-commerce, mayoristas, medios masivos, etcétera. En este contexto, el grueso de las PyMEs satisface sus necesidades a partir de una estrategia sencilla de almacenamiento físico para datos sensibles, y claro, también aprovecha servicios de almacenamiento en la nube”: Alejandro Vargas, Director de Marketing en Select.
La conversación pasó de las especificaciones técnicas al diseño de una estrategia de datos. Los datos formaron parte de un ecosistema donde convergen inteligencia artificial, ciberseguridad, nube, analítica y continuidad operativa. Comprender esa relación permitió crear una propuesta de valor real para las PyMEs.
El dato como activo más importante
La transformación en la industria del almacenamiento no ocurrió porque las empresas comenzaran a generar más información de un día para otro. En fechas más recientes, el dato circuló de manera constante entre aplicaciones, plataformas de colaboración, servicios en la nube, herramientas analíticas y modelos de inteligencia artificial. Pasó de ser un registro histórico para convertirse en un recurso que participó de forma permanente en la operación del negocio.
Ese cambio obligó a replantear el papel del almacenamiento. Antes bastaba con garantizar espacio suficiente para conservar archivos; pero las empresas comenzaron a necesitar que la información permaneciera disponible, protegida y accesible en todo momento. La capacidad siguió siendo importante, pero ya no definió por sí sola el valor de una infraestructura. Lo que realmente determinó su utilidad fue la posibilidad de recuperar datos después de un incidente, sostener aplicaciones críticas sin interrupciones y responder al crecimiento del negocio sin comprometer el desempeño.
Desde la experiencia de implementación, Paul Hernández, Director Comercial de MR Solutions, señaló que muchas PyMEs aún enfrentan el reto de planear su infraestructura pensando únicamente en la capacidad inmediata. Explicó que el crecimiento constante de los datos suele contrastar con presupuestos limitados, por lo que resulta indispensable proyectar la demanda de almacenamiento a tres o cinco años sin sobredimensionar la inversión inicial.
Aunado a ello, la situación se complicó porque muchas organizaciones carecen de personal especializado en almacenamiento y respaldo. Como consecuencia, equipos de TI con responsabilidades generales administran arquitecturas cada vez más complejas, mientras conviven con información distribuida entre múltiples capas. En consecuencia, la falta de una estrategia unificada incrementó el riesgo de errores de configuración, dificultó la administración y limitó la capacidad para responder cuando ocurría una falla.
A ello se sumó que no toda la información que almacenan las empresas tiene el mismo valor. Durante los procesos de modernización, fue frecuente encontrar grandes volúmenes de datos duplicados, obsoletos o sin utilidad para la operación. Mantener esa información representó un costo innecesario y complicó la migración hacia nuevas plataformas.
“ En muchos proyectos descubrimos que el primer paso no es comprar más almacenamiento, sino entender qué información realmente genera valor para el negocio. Es común encontrar datos duplicados, archivos obsoletos o información que nadie utiliza. Si una empresa migra todo ese contenido a una plataforma nueva, simplemente traslada el problema y aumenta sus costos de operación”: Paul Hernández, Director Comercial en MR Solutions
Para Hernández, la oportunidad se encontró en diseñar estrategias que permitan garantizar la continuidad de las operaciones, proteger la información y acompañar a las empresas en la administración de sus datos a largo plazo. Esta realidad modificó la manera en que el canal desarrolla los proyectos. La conversación se enfocó en aspectos como la criticidad de la información, los tiempos aceptables de recuperación y el nivel de disponibilidad que requiere cada proceso. La respuesta influyó en la arquitectura, los esquemas de respaldo, el uso de la nube, la protección contra ransomware y, cada vez con mayor frecuencia, en la incorporación de servicios administrados.
La disponibilidad como prioridad
El crecimiento del ransomware redefinió la relación entre almacenamiento y ciberseguridad. Si bien ambas disciplinas avanzaron por caminos distintos -una protegía y la otra conservaba-, conforme las organizaciones dependieron cada vez más de aplicaciones digitales para operar, la prioridad se orientó hacia un objetivo común: garantizar que la información permaneciera disponible antes, durante y después de un incidente.
El Data Breach Investigations Report (DBIR) 2025 de Verizon identificó que el ransomware incrementó nuevamente su participación dentro de las brechas de seguridad y mantuvo un impacto relevante entre las PyMEs, particularmente por las limitaciones de recursos para responder a un incidente y restablecer la operación. Para una PyME, perder acceso a sus datos representó mucho más que una afectación tecnológica. Una interrupción pudo detener la facturación, impedir el acceso a sistemas administrativos, retrasar entregas o afectar la atención a clientes.
Sin embargo, la experiencia en campo mostró que el principal desafío rara vez reside en la tecnología. De acuerdo a diferentes expertos en el sector, en los proyectos de modernización fue frecuente encontrar empresas sin un inventario claro de su información o sin políticas definidas para clasificarla y conservarla. Algunas organizaciones asumieron que contar con una copia de seguridad garantizaba la continuidad operativa. Es decir, pocas verificaron si pueden restaurar sus aplicaciones dentro del tiempo que exige la operación.
Más que una infraestructura para conservar archivos, el almacenamiento pasó a sostener procesos esenciales para el negocio. Su capacidad para mantener la información accesible frente a fallas, ataques o interrupciones comenzó a influir directamente en la productividad, la atención a clientes y la estabilidad de las PyMEs. Por ello, fue recomendable definir objetivos claros de recuperación y realizar pruebas periódicas que permitieran validar la integridad de los datos y la capacidad de restablecer los servicios críticos.
El almacenamiento como una estrategia de negocio
La adopción de inteligencia artificial, los modelos híbridos de infraestructura y las necesidades de ciberresiliencia ampliaron la conversación alrededor del almacenamiento. La capacidad permaneció como un factor relevante, pero las decisiones de inversión incorporaron criterios relacionados con disponibilidad, protección de datos, escalabilidad y continuidad operativa.
Para el canal, esta evolución implicó replantear la forma en que se diseñan los proyectos. Antes de recomendar una plataforma, distribuidores e integradores necesitaron comprender cómo opera cada organización, qué aplicaciones sostienen sus procesos críticos, qué información requiere mayor protección y cuáles son sus objetivos de crecimiento.
Desde la perspectiva de CT Internacional, el almacenamiento adquirió mayor relevancia conforme las PyMEs reconocieron que sus datos forman parte del funcionamiento diario del negocio. Luis Omar Serrano, Team Leader de Servidores Dell dentro de CT Internacional, explicó que la demanda actual requiere propuestas más completas, donde el almacenamiento convive con recuperación ante desastres, virtualización, servicios en la nube y herramientas de administración.
Esta visión llevó a dejar atrás proyectos enfocados únicamente en ampliar capacidad. Las implementaciones se construyeron alrededor de ecosistemas donde cada componente participó en la disponibilidad y protección de la información. Para los socios de negocio, esto significó fortalecer capacidades de diagnóstico, migración, recuperación de datos, monitoreo y servicios administrados.
“ Las PyMEs están buscando socios capaces de ayudarlas a proteger sus datos, optimizar sus operaciones y prepararse para los retos tecnológicos del futuro. La oportunidad para el canal está en acompañarlas desde la identificación de la necesidad hasta la implementación de soluciones que realmente generen valor para su negocio”: Luis Omar Serrano, Team Leader de Servidores Dell dentro de CT Internacional
Sin embargo, la construcción de una estrategia de almacenamiento también dependió del contexto económico y tecnológico en el que se encuentra cada organización. El crecimiento de la inteligencia artificial, la disponibilidad de componentes y la presión por optimizar costos influyeron directamente en las decisiones de compra de las PyMEs.
Uno de los principales factores que intervino en esas decisiones fue la relación entre capacidad, rendimiento y costo. Claudia González, Directora de Marcas/BI en Grupo CVA, explicó que el mercado atraviesa un escenario particular: mientras las aplicaciones de inteligencia artificial incrementaron la demanda de almacenamiento de alto desempeño, muchas PyMEs mantienen una alta sensibilidad al costo por terabyte.
La especialista señaló que esta situación llevó a algunas organizaciones a priorizar nuevamente tecnologías como los discos duros mecánicos para determinados escenarios, principalmente respaldo, archivo y datos de consulta ocasional, mientras reservan soluciones flash para cargas donde la velocidad resulta crítica. En su experiencia, la decisión de compra dependió cada vez más del tipo de información, el nivel de acceso requerido y el presupuesto disponible.
Esta segmentación también impulsó arquitecturas híbridas. Las PyMEs buscaron mantener bajo control sus datos operativos mediante almacenamiento local, a la vez que aprovecharon servicios en la nube para colaboración y recuperación ante desastres. La combinación permitió equilibrar disponibilidad, costos y flexibilidad conforme evolucionan las necesidades del negocio.
La inteligencia artificial también modificó las prioridades de infraestructura. Aunque durante los últimos años gran parte de la inversión tecnológica se concentró en capacidad de cómputo, las organizaciones comenzaron a reconocer que los proyectos basados en IA requieren datos accesibles, organizados y disponibles para generar resultados.
Para González, la tendencia abrió una oportunidad para que el canal participe en conversaciones de mayor valor. Más allá de comercializar equipos, los socios pueden ayudar a definir qué información requiere cada nivel de almacenamiento, diseñar estrategias de migración, optimizar costos y desarrollar servicios administrados que acompañen al cliente durante todo el ciclo de vida de la infraestructura.
“ El almacenamiento ya no es el hermano menor del cómputo; volvió a ser protagonista en cualquier conversación de infraestructura. El canal que lo siga viendo como un commodity de reventa competirá únicamente por precio. La oportunidad está en posicionarlo como un servicio estratégico que ayude al cliente a proteger sus datos, administrar sus costos y prepararse para nuevas tecnologías”: Claudia González, Directora de Marcas/BI en Grupo CVA.
El siguiente reto será administrar datos
El almacenamiento atravesó una transformación que difícilmente tendrá marcha atrás. La adopción de inteligencia artificial, el crecimiento de cargas distribuidas y la necesidad de mantener la operación disponible modificaron la forma en que las PyMEs conciben su infraestructura. Si antes la prioridad era ampliar capacidad, el desafío será administrar los datos para generar valor al negocio.
En la misma línea, el siguiente reto para las PyMEs será construir infraestructuras capaces de responder al crecimiento de sus datos sin perder control sobre costos, seguridad y disponibilidad. En este proceso, el canal tendrá un papel relevante al ayudar a definir qué información requiere mayor protección, qué cargas pueden migrar a la nube, cómo optimizar recursos y qué tecnologías permitirán sostener el crecimiento del negocio.
Mensajes para el canal
Para CT Internacional, la oportunidad para los socios estará en acompañar a las PyMEs durante sus procesos de transformación digital. Las empresas buscan aliados capaces de proteger sus datos, optimizar operaciones y prepararse para nuevos retos tecnológicos. En la perspectiva del mayorista, el canal puede generar valor mediante propuestas técnicas, desarrollo conjunto de proyectos y soluciones que integren infraestructura, respaldo, recuperación y seguridad.
Por otro lado, para CVA, el almacenamiento dejó de ser una venta de producto para convertirse en una conversación estratégica. La oportunidad para el canal estará en ayudar a los clientes a decidir qué datos requieren mayor desempeño, cómo distribuir la información entre distintos niveles de almacenamiento y cómo desarrollar servicios alrededor de estas soluciones. Los socios que integren consultoría y servicios gestionados podrán construir relaciones de largo plazo y nuevas fuentes de ingresos.
En contraste con MR Solutions, el canal tiene la oportunidad de evolucionar de instalador a consultor de resiliencia. La continuidad del negocio, los servicios gestionados, el monitoreo especializado y la optimización de datos representan áreas donde los integradores pueden generar mayor valor. En su opinión, el almacenamiento se trata de una estrategia de disponibilidad, protección y recuperación de información.
Por su parte, Select consideró que la oportunidad estará en comprender mejor las necesidades de las PyMEs y desarrollar propuestas alineadas con sus distintos niveles de madurez tecnológica. Quienes continúen vendiendo almacenamiento como una caja aislada competirán principalmente por precio; sin embargo, quedarán detrás de aquellos que lo posicionan como una solución para resolver problemas operativos, controlar costos y administrar datos podrán convertirse en socios estratégicos.
Con 27 años de trayectoria, MR Solutions es una empresa mexicana especializada en habilitar la transformación digital, la continuidad del negocio y la resiliencia operativa de las organizaciones. A lo largo de su evolución, la compañía amplió su enfoque de infraestructura hacia el desarrollo de un ecosistema tecnológico orientado a optimizar la administración del dato mediante soluciones de procesamiento, virtualización, almacenamiento y respaldo de información.
El desarrollo de su propuesta responde al crecimiento dentro de las organizaciones, donde el almacenamiento es un componente estratégico de la operación. Bajo esta visión, la compañía centró su oferta en la gestión inteligente y automatizada del ciclo de vida del dato, con el propósito de fortalecer la disponibilidad de la información, reducir riesgos y mejorar la eficiencia de la infraestructura tecnológica.
La compañía integra un portafolio conformado por servicios de colocación de infraestructura en centros de datos TIER IV, plataformas de nube, esquemas de recuperación ante desastres, servicios administrados, soluciones para la preservación de información de largo plazo y herramientas para incorporar inteligencia artificial dentro de los procesos empresariales. Esta oferta buscó responder a las necesidades de almacenamiento, disponibilidad y protección de la información en distintos entornos de negocio.
La propuesta de MR Solutions se orienta a clasificar, resguardar y administrar la información durante todo su ciclo de vida, con el objetivo de optimizar recursos, fortalecer el cumplimiento normativo y facilitar el acceso a los datos críticos para la operación de las organizaciones.
“ Nuestra oferta profesional no consiste en vender capacidad de almacenamiento, sino en ofrecer una gestión inteligente y automatizada del ciclo de vida del dato. A través de nuestro ecosistema de soluciones ayudamos a las organizaciones a administrar su información con mayor eficiencia, seguridad y control”: Paul Hernández, Director Comercial en MR Solutions.
Entre los principales diferenciadores del portafolio, MR Solutions se ha enfocado el desarrollo de arquitecturas a la medida, la integración de estrategias de ciberresiliencia y la capacidad de optimizar los costos asociados al almacenamiento empresarial. La compañía complementa esta propuesta mediante esquemas de recuperación ante desastres, almacenamiento inmutable para la preservación de información, servicios administrados para la operación de infraestructura y herramientas de inteligencia artificial orientadas a identificar datos inactivos y mejorar la eficiencia del almacenamiento.
“Nuestra principal fortaleza radica en desarrollar arquitecturas a la medida que combinan ciberresiliencia, automatización y eficiencia financiera. Buscamos que las organizaciones transformen el almacenamiento en un habilitador de negocio, con soluciones que garanticen la continuidad operativa y la protección de la información”: Paul Hernández, Director Comercial en MR Solutions.
El director invitó al canal a evolucionar junto con la compañía. “El futuro del almacenamiento se encuentra en la ciberresiliencia, la nube y la gobernanza inteligente del dato. En MR Solutions queremos convertirnos en el brazo de ingeniería de nuestros socios para desarrollar proyectos de alto valor, generar ingresos recurrentes y entregar mayor tranquilidad operativa al mercado corporativo mexicano”, afirmó Paul Hernández.
Contacto comercial:
Paul Hernández,
Director Comercial en MR Solutions
[email protected]
Tel: 55 4988 9227















