DestacadosPortada

Tecnologías para Seguridad Pública: el salto hacia sistemas inteligentes e integrados

• De más cámaras a más inteligencia: IA, analítica e integración, permiten convertir grandes volúmenes de información en herramientas para anticipar incidentes y mejorar la respuesta.

• Integración, no reemplazo: la modernización de C4 y C5 puede aprovechar la infraestructura existente mediante plataformas abiertas, interoperabilidad y arquitecturas capaces de incorporar nuevas tecnologías.

• El negocio está en la solución completa: infraestructura, conectividad, energía, almacenamiento, implementación y servicios administrados amplían las oportunidades del canal más allá de la venta de dispositivos.

Anunciante

La tecnología se ha convertido en una pieza cada vez más importante de la estrategia de seguridad pública en México. Sin embargo, el desafío ya no consiste únicamente en instalar más cámaras, sensores o sistemas de comunicación, sino en conseguir que toda esa infraestructura sea capaz de generar información útil, acelerar la respuesta ante incidentes y mantenerse disponible cuando más se necesita.

El crecimiento de la videovigilancia permite dimensionar la magnitud de esta transformación. En la Ciudad de México, el C5 opera actualmente más de 81,900 cámaras, infraestructura que el gobierno capitalino busca ampliar hasta alcanzar 150 mil dispositivos. Pero el despliegue tecnológico ocurre en un contexto donde el reto de seguridad permanece vigente: 63% de la población adulta en las áreas urbanas consideradas por INEGI manifestó sentirse insegura en su ciudad en septiembre de 2025.

Ante este escenario, la evolución apunta hacia sistemas capaces de analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones, generar alertas y conectar diferentes fuentes de datos. La inteligencia artificial, la analítica de video, los sensores, las plataformas de gestión y las arquitecturas de cómputo distribuido están modificando la forma en que las instituciones pueden prevenir, atender e investigar incidentes.

A la par, existe un desafío menos visible pero igual de crítico: garantizar que toda esta infraestructura permanezca operativa. Cámaras, centros de comando, servidores, redes y sistemas de almacenamiento, dependen de energía, climatización, conectividad y protección física para funcionar de manera continua.

Así, la siguiente etapa de la seguridad pública no estará definida solamente por cuántos dispositivos se instalen, sino por qué tan bien puedan integrarse, analizar la información que generan y convertirla en capacidad de respuesta.

De la videovigilancia a la inteligencia operativa

La evolución de las plataformas de seguridad está llevando a las instituciones a replantear el valor de la infraestructura que ya tienen instalada. Para Alejandro Aguirre, Gerente Nacional de Ventas para México de Axis Communications, la clave está en contar con arquitecturas abiertas que puedan incorporar nuevas capacidades, sin obligar a sustituir todo el sistema.

 

“ Las soluciones de seguridad necesitan ser ágiles para contrarrestar las amenazas que se encuentran en constante cambio”: Alejandro Aguirre.

 

En este escenario, explica, los estándares y plataformas abiertas permiten integrar tecnologías de terceros y extender la vida útil de las inversiones existentes. Axis cuenta, por ejemplo, con su Plataforma de Aplicaciones de Cámara AXIS (ACAP), que permite a desarrolladores incorporar nuevas aplicaciones y capacidades analíticas sobre una base instalada.
Esta evolución también modifica la forma de aprovechar la información. Las analíticas impulsadas por IA permiten generar metadatos, realizar búsquedas forenses y entregar información relevante para responder ante incidentes, mientras que la acumulación de datos puede utilizarse para identificar tendencias y apoyar decisiones.

“Las analíticas de video y audio que trabajan con IA han impulsado a los dispositivos a ir más allá”, afirmó Aguirre, al explicar que el objetivo es pasar de almacenar información a utilizarla para actuar con mayor anticipación.

Conectar lo que ya existe

La interoperabilidad aparece como uno de los principales retos para modernizar sistemas de seguridad pública sin generar inversiones innecesarias. Alejandro Herrera, Country Manager México de Axon Enterprise, plantea que la oportunidad está en conectar las plataformas existentes y evitar proyectos que obliguen a comenzar desde cero.

“ México ya tiene la infraestructura: los C5 y C4 llevan años operando y hay decenas de miles de cámaras instaladas. La oportunidad no es construir de nuevo, es conectar”: Alejandro Herrera.

El objetivo es que la información generada por cámaras, sensores y otras fuentes llegue al personal que atiende un incidente con el contexto necesario para actuar.

Para ello, el ejecutivo considera necesario trabajar con APIs abiertas, nube y despliegues por etapas que comiencen con un diagnóstico, continúen con pilotos y escalen conforme se demuestren resultados. También destaca la importancia de que las instituciones conserven la propiedad y portabilidad de sus datos.

El siguiente paso es convertir diferentes fuentes en información accionable. “Más datos no significan más inteligencia; sin filtro, saturan al operador”, advirtió Herrera. La propuesta pasa por integrar las fuentes en una línea de tiempo georreferenciada, filtrar la información relevante y llevarla hasta el dispositivo del oficial que se dirige al incidente.

La IA cambia el valor de la cámara

Para Jorge Cortes, Delivery Engineer Senior de Dahua Technology, el cambio también está en la capacidad de analizar lo que ocurre, no solamente en registrar imágenes.

“ Ya quedaron atrás los arreglos orientados a un monitorista con la mirada fija en un monitor tratando de poner atención en todos los canales al mismo tiempo”: Jorge Cortes.

 

Los sistemas actuales pueden generar alertas ante eventos específicos y combinar videovigilancia con control de acceso, alarmas, transmisión, almacenamiento y administración.

Las búsquedas inteligentes, la extracción de metadatos y el análisis de comportamientos permiten localizar información dentro de grandes volúmenes de video. Además, Cortes destaca que es posible incorporar inteligencia a instalaciones existentes mediante hardware, facilitando una actualización gradual.

“Es muy raro encontrar un integrador que solo ofrezca CCTV; el mercado exige diversidad en las ofertas e inteligencia”, sostuvo el especialista. Esta evolución amplía el campo de acción del integrador hacia plataformas, almacenamiento, comunicaciones, analítica y servicios.

El proyecto completo también define el resultado

Desde la perspectiva del canal, Adrián Bejarano, PM Regional de la marca Dahua en CT Internacional, identifica una transformación en la demanda: los proyectos dejaron de centrarse exclusivamente en cámaras y comenzaron a requerir plataformas completas de monitoreo.

“La demanda dejó de ser una compra de cámaras para convertirse en la construcción de plataformas de monitoreo”, afirmó Bejarano. En este modelo, redes, almacenamiento, energía y software de gestión adquieren un peso equivalente dentro de la arquitectura.

Para el canal, esto abre una oportunidad de integración, pero también eleva la exigencia técnica y financiera. Los proyectos gubernamentales requieren personal certificado, respaldo del fabricante y mayorista, capacidad para sostener ciclos de pago y una estructura de servicio posterior.
Bejarano quien considera que documentar un primer caso de éxito puede abrir la puerta a nuevos proyectos, también identifica espacios que todavía están subatendidos: ciberseguridad de los sistemas de video, conectividad inalámbrica, energía respaldada para sitios remotos, integración con control de acceso y radiocomunicación, además de mantenimiento y capacitación de operadores.

“ Recomiendo empezar en pequeño y bien hecho: elegir un municipio o un tipo de proyecto, certificar al menos a un ingeniero”: Adrián Bejarano.

La infraestructura que sostiene la operación

Mientras cámaras, sensores y plataformas concentran buena parte de la conversación tecnológica, José Alberto Llavot, Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios para México y Centroamérica en la división de Secure Power de Schneider Electric, coloca el foco en una capa indispensable: la infraestructura física.

“ La infraestructura eléctrica y energética es la columna vertebral invisible que hace posible que todo el ecosistema de seguridad funcione de manera continua”: José Alberto Llavot.

UPS, distribución eléctrica, climatización y monitoreo son elementos necesarios para mantener disponibles centros de comando y procesamiento.

El crecimiento del procesamiento también está llevando hacia arquitecturas distribuidas y Edge Computing. En estos escenarios, los microcentros de datos permiten acercar el procesamiento al punto donde se generan los datos, mientras las baterías de ion-litio integradas en UPS aportan mayor vida útil, menor espacio y conectividad inteligente.

“Las instalaciones de seguridad deben ser modulares para crecer al ritmo en que se añaden nuevas cámaras o nodos de análisis”, señaló Llavot. La capacidad de expansión resulta especialmente relevante ante el crecimiento de analítica e inteligencia artificial, que incrementará las necesidades de cómputo, almacenamiento y refrigeración.

Una oportunidad que exige especialización

El punto de coincidencia entre los participantes está en la evolución del papel del integrador. Ya no basta con instalar dispositivos: los proyectos requieren diseño, integración, infraestructura, capacitación, operación y servicios posteriores.
Para Axis, el canal debe convertirse en consultor estratégico y mantenerse actualizado en tecnologías y plataformas. Axon identifica oportunidades en integración de sistemas heredados, conectividad, energía, capacitación y servicios administrados, mientras que CT Internacional señala la posibilidad de transformar una venta puntual en ingresos recurrentes mediante monitoreo, mantenimiento y esquemas administrados.

Dahua también observa en los servicios administrados, las ‘soluciones llave en mano’ y las pólizas de mantenimiento una vía para construir relaciones de mayor duración con los clientes. Schneider Electric, por su parte, identifica oportunidades en consultoría, diseño, monitoreo gestionado y capacitación alrededor de la infraestructura crítica.

Para el canal, el mensaje es claro: la oportunidad no está solamente en colocar tecnología, sino en hacerse responsable de que esa tecnología funcione, evolucione y genere resultados durante todo su ciclo de vida.

 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Share via
Copy link
Powered by Social Snap