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Del retail al mercado PyME, la evolución del escaneo como motor de productividad

• Con 4.7 millones de PyMES y más del 60% informales, la adopción de códigos de barras y QR reduce errores hasta 30% y aumenta productividad en 25%

• Aunque RFID y blockchain avanzan, los códigos de barras y QR siguen siendo universales y accesibles, adaptándose a un panorama híbrido sin interrumpir operaciones

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Los códigos de barras nacieron hace más de 50 años como un mecanismo para acelerar el pago en las cajas de los supermercados; sin embargo, su operación se ha transformado para atender tanto al comercio como a la industria actual. Durante la última década, y de manera más evidente tras la pandemia, su aplicación se ha diversificado dentro de la logística comercial.
La evolución del código de barras responde a la necesidad de que las cadenas de suministro fueran visibles y auditables en todo momento. Con la globalización de proveedores y el crecimiento del comercio electrónico, las empresas ya no podían depender de procesos manuales ni de registros en papel. Así, el escaneo se convirtió en un mecanismo de confianza que permitió verificar en tiempo real que lo que se produce, transporta y vende correspondía a la planeación original.
De acuerdo con Tech Trends de Deloitte, las empresas que implementaron sistemas avanzados de escaneo redujeron errores operativos en 30% y aumentaron su productividad en 25%. “Pasamos de verlos como simples etiquetas a convertirlos en puentes entre el mundo físico y el digital”, afirmó Pool Nolasco, Director Comercial de Newland AIDC. Hoy, escanear un producto implica acceder a datos de trazabilidad, verificar autenticidad, conectar con plataformas móviles o habilitar un pago inmediato, además de conocer su precio.
Para los canales, este cambio significa ampliar su propuesta de valor hacia proyectos de integración tecnológica. Ya no basta con proveer equipos, ahora es posible ofrecer asesoría sobre cómo enlazar esos dispositivos con plataformas de gestión, aplicaciones móviles y sistemas de pago. De este modo, el canal se convierte en un facilitador que traduce la tecnología en beneficios concretos como reducción de pérdidas, mayor control de inventarios y operaciones más estables.

De etiquetas a plataformas de competitividad

El uso de soluciones más avanzadas implica tanto modernizar equipos, como un cambio cultural dentro de las organizaciones. El paso del código lineal al QR o al 2D significa rediseñar procesos internos, capacitar personal y adaptar sistemas ya existentes a nuevas plataformas de gestión.

“El proceso de cambio de una tecnología a otra ha sido de mucha demanda, ya que muchas aplicaciones piden tener mayor rapidez de lectura”: Juan Felipe Romero Navarro, Product Manager de Azerty.

 

La transición no ha sido uniforme, mientras algunas empresas adoptaron rápidamente soluciones, otras se mantuvieron en tecnologías anteriores. “Muchos clientes siguen con el método tradicional del escaneo lineal. Nos encontramos con un canal que privilegia lo conocido, aunque el mercado sigue evolucionando y obliga a integrar nuevas tecnologías”, enfatizó Julio Martínez, Country Manager de Citizen México.
El cambio se vive a ritmos distintos según la industria, lo que explica la resistencia de ciertos actores que prefirieron mantener la tecnología previa mientras evalúan los beneficios de migrar. Para el directivo de Citizen, en el sector de logística, es común hallar resistencia al insistir en usar la misma impresora aun cuando existían opciones más rápidas. “En muchos casos entramos no porque el cliente estuviera convencido, sino porque no había abasto de esa marca tradicional y necesitaban una alternativa para no detener operaciones”.

Por su parte, Pool Nolasco, Director Comercial de Newland, contrastó con esa resistencia. Sostuvo que las empresas necesitan ver el código como un activo de competitividad: “Hoy un código no sólo identifica un producto; abre la puerta a información en segundos, desde lotes y fechas, hasta experiencias de marketing”.
Tal escenario genera un reto doble para el canal: mantener la operación de clientes cómodos con lo tradicional y, al mismo tiempo, introducir soluciones más avanzadas de manera discreta. Por otro lado, el desafío para los distribuidores e integradores consiste en encontrar un equilibrio. Mientras algunos sectores adoptaron códigos 2D de inmediato por la presión regulatoria o por la necesidad de trazabilidad, otros mantienen esquemas mixtos donde conviven sistemas viejos con nuevas plataformas.

Julio Martínez

“Hoy en día, los clientes no solo buscan impresoras; buscan homologaciones y compatibilidades con sus sistemas, para que el hardware y el software funcionen como un ecosistema completo”:
Julio Martínez, Country Manager de Citizen México.

Ante un mosaico así, el canal se ve obligado a diversificar su portafolio y a diseñar estrategias flexibles que se adapten al nivel de madurez tecnológica de cada cliente. Emma Patricia Espinoza, Product Manager de Evotec en CT Internacional, planteó que la respuesta se encuentra en “entender la necesidad de eficiencia operativa, control de inventarios y experiencia omnicanal”.

Sectores en expansión

La visibilidad de extremo a extremo es hoy en día un requisito. Las empresas necesitan conectar cada etapa de la cadena: desde el escaneo en origen hasta la entrega final. En manufactura, el control de inventarios y regulaciones de calidad presionaron a integrar lectores, tablets y plataformas móviles. En palabras de Juan Felipe Romero, Product Manager de Azerty: “la lectura rápida de códigos 2D facilita procesos con impacto directo en la eficiencia”

 

“En centros de distribución la adopción de escáneres y QR redujo los errores de picking en 30% y elevó la productividad en 25%”: Emma Patricia Espinoza, Product Manager de Evotec, en CT Internacional.

Este sector encontró en la captura de datos una herramienta para cumplir con auditorías internas y externas. La capacidad de vincular cada producto con lotes de materia prima, controles de calidad y fechas de producción permitió no solo reducir errores, sino también cumplir con normas internacionales que exigen las cadenas industriales.

El canal, de inventario a ecosistemas

Antes, el éxito del canal se medía por el volumen de equipos vendidos o transacciones concretadas; en cambio, hoy en día, depende de la capacidad de integrar soluciones completas que conecten hardware, software y procesos operativos. El cambio de encuadre responde a la necesidad de los clientes de contar con un socio que supiera articularlos en ecosistemas operativos.

 

Información de International Data Group estimó que en 2023 más del 60% de las empresas en América Latina consideran que el valor principal del canal está en su capacidad de integración y soporte, no en el suministro de equipos. Al respecto, Emma Patricia Espinoza señaló que para lograr una estrategia integral, es necesario que: “Los mayoristas garanticen disponibilidad y los distribuidores acerquen soluciones”, para que el canal pueda enlazar soluciones más que productos aislados.

“Adoptar códigos de barras y QR puede ser un reto por la integración con sistemas existentes, la capacitación del personal y la inversión inicial. Ahí es donde el canal marca la diferencia: distribuidores e integradores acompañan al cliente en cada paso”: Pool Nolasco.

De está manera, el canal pasa a ser un facilitador que traduce tecnología en beneficios concretos: reducción de errores, optimización de procesos, trazabilidad confiable y soporte para toma de decisiones

El canal integra tecnología de múltiples maneras:

● Hardware: lectores 1D y 2D, impresoras, tablets, cajones de dinero.

● Software: plataformas de gestión, ERP, CRM y aplicaciones móviles conectadas a sistemas de inventario y trazabilidad.

● Soporte y capacitación: mayoristas y distribuidores dan capacitaciones a usuarios para propiciar una adopción efectiva y resolución rápida de problemas.

En México el mercado potencial es amplio, la Secretaría de Economía reporta 4.7 millones de PyMEs, de las cuales muchas requieren tecnificación y formalización. Lucía Vera, Gerente de Marketing y Ventas Tecnología y POS de Nextep, afirmó: “la informalidad sigue representando poco más del 60% de las unidades económicas en México, con un incremento de 1.7 puntos porcentuales respecto a 2018”.
La migración del sector informal al formal representa una oportunidad para el canal, que puede ofrecer soluciones de escaneo, gestión y pagos digitales a empresas que buscan modernizar sus procesos. Asi mismo, la ejecutiva de Nextep apuntó que los sectores más activos fuera del retail incluyen cafeterías, tiendas de conveniencia o restaurantes, lo que representa una oportunidad estratégica para el canal de distribución y los integradores tecnológicos.
Por su parte, el Product Manager de Azerty, Juan Felipe Romero, destacó que las facilidades financieras y equipos de prueba permiten al canal cerrar proyectos con mayor seguridad. Esto es relevante en mercados sensibles al precio, donde el soporte, la garantía y la capacitación marcan la diferencia entre concretar o perder oportunidades de negocio.

Obstáculos en la adopción: tradición y costos iniciales

A pesar de los beneficios, la adopción de códigos de barras y QR enfrenta barreras. Julio Martínez, Country Manager de Citizen México, señaló: “el mercado es conservador; muchas empresas prefieren mantener lo que funciona antes que arriesgarse a un cambio”. La resistencia se observa en negocios que aún dependen de impresoras y lectores antiguos, así como en procesos manuales que no aprovechan plataformas de gestión modernas.
El costo inicial puede ser una de las principales barreras a superar, implementar soluciones de escaneo integradas puede implicar inversión en hardware, software, licencias y capacitación. En 2023, Latin America IT Spending Growth un estudio realizado por Gartner, señaló que las PyMEs en América Latina enfrentan dificultades para adoptar nuevas tecnologías debido a la incertidumbre sobre costos y retorno de inversión.
En México, la informalidad sigue siendo un factor relevante. La Secretaría de Economía sostiene que más del 60% de las unidades económicas operan de manera informal, lo que limita la adopción de tecnología avanzada. Para estas empresas, la migración hacia la formalidad y la tecnificación representa una oportunidad para el canal: soluciones básicas de códigos de barras y QR (como impresora térmica, lector y cajón de dinero) permiten modernizar operaciones sin interrumpir procesos existentes.
Lucía Vera explicó que la demanda hoy sigue siendo la solución básica de entrada: impresora térmica de tickets, lector de código de barras y cajón de dinero. Así, las empresas dan el primer paso hacia la digitalización sin inversiones complejas.


El desafío no se limita al hardware; la integración con ERP, CRM o plataformas de gestión puede generar complejidad en empresas pequeñas que carecen de experiencia tecnológica. La especialista de Nextep agregó que, a medida que los negocios se familiarizan con la tecnología, pueden integrar plataformas de gestión, ERP y CRM, adaptando gradualmente sus procesos hacia ecosistemas más avanzados. Por ello, el canal debe ofrecer proyectos completos, donde la instalación, configuración, capacitación y soporte técnico formen un paquete integral que minimice riesgos y maximice eficiencia.
En síntesis, los especialistas sostienen que los obstáculos incluyen la brecha generacional y la falta de conocimiento del usuario, por lo que el acompañamiento del canal resulta indispensable para garantizar que la solución 360 funcione. Esta perspectiva se enmarca en un panorama donde las tecnologías emergentes, como RFID o blockchain, comienzan a convivir con los códigos de barras y QR.

“El desarrollo de tecnologías va permeando el mercado y no se espera una migración inmediata de lo actual hacia lo nuevo”: Lucia Vera, Gerente de Marketing y Ventas Tecnología y POS en Nextep.

 

Pool Nolasco, Director Comercial de Newland AIDC, destacó que si bien los códigos siguen siendo universales y económicos, estos conviven con innovaciones que ofrecen lectura masiva y trazabilidad segura.

Julio Martínez, Country Manager México.

Citizen, compañía con más de 100 años de trayectoria global, consolidó en México su división de impresoras. Su trabajo suma alrededor de cinco décadas de experiencia internacional. En el país, la marca opera desde hace 15 años con cuatro líneas principales: impresoras de punto de venta, equipos de código de barras, modelos portátiles y soluciones para kioscos.
La firma se posiciona en el caso de las impresoras de código de barras y portátiles, la aceptación avanzó de forma gradual gracias a la calidad de sus equipos y a un índice de fallas reducido.

“Ofrecemos calidad, nuestro nivel de fallas es muy pequeño. De la renta de 10 mil impresoras en los últimos cuatro años, hemos reparado dos impresoras solamente”: Julio Martínez.

La compañía despunta por su capacidad de respuesta en la disponibilidad de producto, mantiene un inventario suficiente y, cuando se registraron faltantes, los tiempos de entrega no superaron dos semanas. Al manejar un esquema así, Citizen puede atender la demanda de los asociados y garantizar la continuidad de proyectos en sectores clave.

“Buscamos un compromiso mutuo con los asociados, estableciendo una relación más cercana y transparente que permita trabajar en conjunto. Esa estrategia nos ha funcionado muy bien porque genera confianza, facilita la operación en tiempo real y asegura que cada proyecto se desarrolle con mejores resultados”: Julio Martínez, Country Manager de Citizen México.

Citizen subraya que la venta de impresoras depende en gran medida de la labor de los distribuidores, quienes comunican al cliente final los beneficios de un producto de calidad. La marca compara su encuadre con ofrecer vehículos de alto desempeño: no se trató de competir únicamente en precio, sino de posicionar un equipo confiable con el respaldo de la ingeniería japonesa.

“La diferencia está en ofrecer productos de calidad; sin embargo, depende en gran medida del distribuidor y de su capacidad para comunicar los beneficios para concretar buenas oportunidades. Ese es el valor que entregamos al canal y al cliente final”: Julio Martínez, Country Manager de Citizen México.

Contacto:
Georgina Quintanar
[email protected]

 

 

 

Pool Nolasco, Director Comercial.

Newland AIDC ofrece un portafolio que abarca hardware, software y soluciones específicas para distintos sectores. Su portafolio incluye escáneres de códigos de barras en versiones portátiles, fijas y manos libres; terminales móviles robustas para operación industrial y logística; kioscos y puntos de venta, así como motores de escaneo embebidos para dispositivos de autoservicio.
Aunado a ello, ofrece un sistema propio de administración de dispositivos, Ndevor, que permite centralizar la gestión de PDAs y kioscos para fortalecer el control y la eficiencia en operaciones complejas.

“Somos fabricantes de nuestra propia tecnología desde la conceptualización. Contamos con más de dos décadas de trayectoria y presencia en más de 100 países, experiencia que replicamos en México y Latinoamérica con una estrategia de innovación, personalización y expansión competitiva”: Pool Nolasco.

 

Para Newland AIDC, las principales fortalezas se encuentran en la innovación tecnológica interna con desarrollos como chips decodificadores, motores de escaneo avanzados y aplicaciones de inteligencia artificial. Se destaca la diversidad de sus soluciones y la capacidad de adaptarse a proyectos de distintas verticales, lo que facilita la atención de sectores como retail, manufactura, logística, salud, transporte y gobierno.

“Más allá de la tecnología, nuestro compromiso es acompañar a los canales en cada proyecto, desde la planeación hasta la postventa. Brindamos contacto directo, soporte técnico en español y flexibilidad en la implementación para un trabajo conjunto orientado al éxito del distribuidor”: Pool Nolasco, Director Comercial de Newland AIDC.

Entre los beneficios para el canal, la empresa presenta márgenes competitivos frente a otras marcas, relación costo–beneficio atractiva, inventario local para reducir tiempos de entrega, soporte en español, capacitaciones y certificaciones. Su oferta presenta capacidad de personalización en proyectos OEM/ODM y la diferenciación que representa Ndevor como herramienta gratuita de gestión remota.
Adicionalmente, suma esquemas de co–marketing y apoyo en ferias, eventos y giras comerciales en México, con el objetivo de generar demanda y dar mayor visibilidad a los socios de negocio.

“Al integrar nuestro portafolio, el canal accede a una propuesta sólida que combina rentabilidad, respaldo técnico local, inventario inmediato y diferenciación tecnológica. Queremos que los distribuidores nos reconozcan como un socio estratégico que fortalece su competitividad frente a las demandas del mercado”: Pool Nolasco.

Contacto Comercial:
[email protected]

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