
Centros C5 enfrentan el reto de procesar datos masivos para mejorar la seguridad urbana
Los centros de comando, control, cómputo, comunicaciones y contacto ciudadano (C5) en México operan con volúmenes crecientes de información provenientes de videovigilancia, sensores y sistemas de emergencia. En ciudades como la Ciudad de México, donde se monitorean más de 81,900 cámaras y se procesan millones de llamadas al 911, la capacidad de integrar y analizar estos datos en tiempo real se ha convertido en un factor clave para mejorar la respuesta operativa y la prevención de riesgos.
Cada día, un C5 en una gran ciudad procesa decenas de terabytes de información, principalmente derivados de sistemas de videovigilancia distribuidos en miles de puntos. En la Ciudad de México, esta infraestructura además de las más de 81,900 cámaras instaladas en postes del sistema de videovigilancia público, se suman sensores, lectores de placas, sistemas de reconocimiento y reportes ciudadanos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 las instituciones de seguridad pública estatales recibieron más de 54 millones de llamadas a través de los sistemas de emergencia 911, 089 y otros, lo que refleja la magnitud del flujo de información que debe procesarse de manera continua.
Este volumen implica que, cada segundo, los centros reciben datos equivalentes a la capacidad de múltiples servidores trabajando simultáneamente. Sin infraestructura tecnológica adecuada, esta información no podría ser aprovechada; con herramientas de procesamiento e integración, se convierte en insumos para la toma de decisiones operativas.
En los centros de atención de emergencias, la integración de datos en una sola plataforma permite visualizar eventos en tiempo real mediante la combinación de video, geolocalización, historial de incidentes y alertas automatizadas. Esto contribuye a reducir tiempos de respuesta y mejorar la asignación de recursos como patrullas, servicios médicos o protección civil.
En este contexto, Kabat One ha desarrollado una plataforma orientada a integrar múltiples fuentes de información en un entorno unificado. Su sistema permite conectar videovigilancia, sistemas de emergencia, sensores IoT y herramientas analíticas para estructurar datos y facilitar su uso operativo.
Según la empresa, esta integración contribuye a mejorar la inteligencia situacional y la coordinación entre dependencias, al tiempo que permite optimizar el despliegue de recursos en momentos críticos. También facilita el uso de paneles de control dinámicos y sistemas de alerta automatizados.
El procesamiento de grandes volúmenes de datos no se limita al almacenamiento. Implica la aplicación de modelos analíticos capaces de identificar patrones, detectar comportamientos atípicos y anticipar posibles escenarios de riesgo a partir de información histórica y en tiempo real.
“La diferencia entre reaccionar y anticiparse está en cómo se gestionan los datos. Cuando la información se integra y se analiza en tiempo real, los gobiernos locales pueden tomar decisiones más rápidas, más precisas y con mayor impacto en la seguridad de las personas”, señaló Niv Yarimi, presidente de Grupo Kabat y Kabat One.
En este contexto, la digitalización de los sistemas de seguridad pública se posiciona como un elemento central para atender la complejidad urbana, donde la capacidad de transformar datos en acciones operativas es determinante para mejorar la seguridad y la capacidad de respuesta de las ciudades.
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