
Crece el mercado global de bodycams ante mayores exigencias de rendición de cuentas
La atención sobre cómo operan las organizaciones ha llevado a una mayor adopción de herramientas que permiten registrar procesos, respaldar decisiones y fortalecer la confianza. En este escenario, las cámaras corporales se han posicionado como una solución para documentar interacciones, mejorar la trazabilidad de los hechos y elevar estándares de seguridad en distintos ámbitos, expuso Hikvision México.
Según Market Research Future, el mercado global de bodycams muestra una tendencia de crecimiento sostenido: de 790 millones de dólares en 2024 a más de 4,200 millones de dólares proyectados para 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 16.4%. Este avance responde, principalmente, a la demanda de transparencia y rendición de cuentas, sobre todo en seguridad pública, donde estos dispositivos apoyan la recopilación de evidencia y la protección de los agentes. También influyen los avances tecnológicos —video en alta definición, transmisión en tiempo real y gestión integrada de datos— y su expansión hacia sectores como salud y transporte.
Para Miguel Arrañaga, director regional de Ventas de Hikvision México, la protección de las personas y la correcta actuación en espacios públicos se han convertido en una responsabilidad central para empresas, instituciones y operadores de servicios urbanos. Añade que las organizaciones requieren herramientas que les permitan prevenir incidentes, coordinar mejor a sus equipos y documentar actuaciones clave sin afectar la relación con la ciudadanía ni la operación diaria.
Las cámaras corporales, señala Hikvision, aportan visibilidad, trazabilidad y capacidad de respuesta en tareas de seguridad, inspección, patrullaje preventivo y atención de emergencias. Su uso contribuye a reforzar la transparencia, disuadir conductas inapropiadas y gestionar la evidencia de forma más ordenada. La empresa indica que sus bodycams están diseñadas para integrarse de manera discreta en la rutina del personal en campo —en labores policiales, de primeros auxilios o de seguridad privada—, permitiendo un registro objetivo de los hechos y una capa adicional de protección para trabajadores y ciudadanos.
Un elemento central de estas soluciones es la conectividad en tiempo real, que permite transmitir video en directo y compartir la ubicación del personal. Esto agiliza la toma de decisiones y la activación de protocolos ante situaciones sensibles, al proporcionar a los centros de control información inmediata desde el terreno y mejorar la coordinación operativa.
A ello se suman funciones como estabilización inteligente de imagen y comunicación directa entre operativos, que facilitan la coordinación sin depender de dispositivos adicionales. Estas capacidades, según el fabricante, contribuyen a intervenciones más ordenadas y documentadas.
En materia de gestión de información, el ecosistema de Hikvision incluye estaciones de acoplamiento y plataformas de administración para la carga, almacenamiento y control centralizado de datos, con mecanismos de protección y trazabilidad alineados a protocolos internos de cada organización.
Desde el punto de vista técnico, estas soluciones incorporan grabación en alta resolución, transmisión de datos en tiempo real, geolocalización, autonomía extendida y sistemas avanzados de seguridad de la información, lo que permite implementaciones escalables y adaptables a distintos perfiles operativos.
En conjunto, las cámaras corporales se consolidan como una herramienta para reforzar la prevención, la eficiencia operativa y la rendición de cuentas sin recurrir a esquemas invasivos. Su uso permite documentar actuaciones de manera objetiva, reducir conflictos y fortalecer la confianza bajo criterios de legalidad, proporcionalidad y respeto a la privacidad, concluyó la marca.
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