
El nuevo dilema del CIO: escalar la IA sin perder el control del negocio
La conversación sobre Inteligencia Artificial en las empresas ya no gira en torno a si adoptarla o no, sino a algo mucho más complejo: cómo escalarla sin perder el control. En México y América Latina, la mayoría de las organizaciones ya está avanzando en iniciativas de IA.
De acuerdo con el estudio CIO Playbook 2026: La carrera por la IA empresarial, elaborado por IDC, el 97% de las empresas en la región planea aumentar su inversión en IA en los próximos 12 meses, con un crecimiento del gasto del 14%. El mensaje es claro: la presión por escalar es real.
Sin embargo, en la práctica, muchos CIOs y equipos de tecnología en las empresas están enfrentando un problema crítico: mientras las áreas de negocio exigen velocidad y resultados, la infraestructura, la seguridad y la gobernanza no siempre están listas para sostener ese crecimiento. Y ahí es donde empieza el verdadero riesgo para las empresas.
El mismo estudio revela que solo dos de cada diez organizaciones en América Latina cuentan con bases sólidas de gobernanza y seguridad para sus iniciativas de IA. Esto significa que la mayoría está avanzando en la adopción sin tener completamente resueltos temas clave como la protección de datos, los marcos de IA responsable o la visibilidad sobre el uso de modelos dentro de la organización. Escalar IA sin estos fundamentos no solo es un reto técnico, es un riesgo operativo y reputacional para cualquier empresa, aunque aún no lo podamos ver.
En la operación diaria, esto se convierte en decisiones difíciles para los CIOs: ¿Dónde deben correr las cargas de trabajo de IA? ¿En cuestión de seguridad, qué información debe salir a la nube y cuál es mejor mantener en entornos controlados on-premises, por temas de seguridad o cumplimiento? ¿Cómo podemos evitar el uso de herramientas de IA sin control ni supervisión dentro de la empresa?
Es aquí donde la infraestructura, y la inversión en las empresas en ella, toma un rol fundamental. Una estrategia que contemple arquitectura híbrida —que combine nube, on-premises y edge— permite a las organizaciones encontrar el equilibrio entre escalabilidad, control y eficiencia. De hecho, el 83% de las empresas en América Latina ya está considerando despliegues on-premises o en edge para cargas de trabajo de IA, gracias a la necesidad de mantener el control y seguridad sobre sus datos.
Pero esto no es suficiente. Es necesario también construir marcos sólidos de gobernanza y seguridad que acompañen el crecimiento de la IA. Esto implica definir políticas claras sobre el uso de datos, establecer estándares de IA responsable y asegurar una coordinación efectiva entre áreas de TI, negocio y cumplimiento. Diferentes aplicaciones de la IA en ciberseguridad, control de calidad o atención al cliente —especialmente con el avance de la IA Agéntica— muestran todo el potencial que tiene esta tecnología, pero también evidencian que, sin una implementación controlada y el respaldo técnico necesario, los riesgos pueden escalar al mismo ritmo que las oportunidades.
Dicho esto, es difícil pensar en alguna empresa que pueda resolver este reto sola. Escalar la IA de manera sostenible y con una estrategia de infraestructura de primer nivel requiere de un ecosistema de partners tecnológicos que no solo provean infraestructura, sino que entiendan cómo integrarla, operarla y adaptarla a las necesidades reales del negocio.
En este contexto, el reto del CIO en 2026 no es solo adoptar IA, sino asegurar que pueda escalar de forma segura y sostenible a largo plazo. Hacerlo sin una estrategia clara, salvaguardando la seguridad de la información y asegurando un crecimiento constante, puede significar pérdidas importantes no solo de inversión, sino de tiempo, talento e innovación. En la nueva era de la IA empresarial, la diferencia entre las organizaciones que capturan valor y las que se quedan en la experimentación no estará en la velocidad de adopción, sino en su capacidad para construir una base sólida que soporte ese crecimiento.
*La autora es Managing Director & General Manager del Grupo de Soluciones de Infraestructura (ISG) de Lenovo para México.





