
Mayoreo en punto de venta: tecnología que transforma el negocio más allá de la caja
● Autoservicio, automatización y experiencia de usuario redefinen el punto de venta.
● La integración de hardware, software y servicios amplía el negocio para el canal.
● Pequeños comercios y proyectos especializados abren nuevos espacios de crecimiento.
El punto de venta dejó de ser únicamente el espacio donde se concreta una transacción. La incorporación de herramientas digitales está modificando la operación de los comercios, desde la gestión de inventarios y la cadena de suministro hasta la relación con el consumidor y la experiencia de compra. PwC México señala que el retail atraviesa transformaciones impulsadas por factores tecnológicos, nuevos formatos y cambios en los hábitos de los consumidores, con una creciente relevancia de las estrategias omnicanal.
Esta evolución también responde a un consumidor más exigente. En mayo de 2025, el EY Future Consumer Index, reportó que 74% de los consumidores mexicanos había modificado sus patrones de compra, mientras que 47% consideraba que la inteligencia artificial podía ser más efectiva que la atención humana. Para EY, estos cambios reflejan un consumidor que busca valor y experiencias acordes con sus nuevas expectativas.
Desde la perspectiva empresarial, EY México señaló en marzo de 2025, a partir de su Retail CEO Confidence Index, que los retailers de México y Brasil enfrentaban una transformación marcada por la digitalización y los cambios en las preferencias del consumidor, al tiempo que identificó la inversión en tecnologías digitales como un elemento relevante para la evolución del sector.
En este escenario, el mayoreo especializado adquiere relevancia para un canal que necesita integrar hardware, software, conectividad y servicios alrededor de las necesidades concretas de cada negocio. El desafío ya no se limita a colocar equipos, sino a acompañar la transformación de los establecimientos y convertir la tecnología del punto de venta en una herramienta para operar, conocer al cliente y tomar decisiones.
Autoservicio y experiencia de usuario impulsan la evolución del punto de venta
El mercado especializado de punto de venta avanza hacia soluciones enfocadas en mejorar la experiencia del usuario y hacer más eficientes las operaciones de los comercios. De acuerdo con BlueStar, esta evolución ha ampliado las posibilidades para los integradores, quienes actualmente cuentan con alternativas de hardware y software para atender distintos nichos y necesidades específicas.
“ Las soluciones de kioskos informativos y de autoservicio, la adopción en últimas fechas de éstos, ha consolidado un fuerte nicho de negocios que han aprovechado los integradores que decidieron apostar por capacitarse y asignar recursos para la incursión en las tendencias del mercado”: Ana Campa, Sales Specialist POS, AIDC, Barcode, RFID & Software de BlueStar.
Esta tendencia tiene presencia principalmente en espacios donde la experiencia del usuario adquiere mayor relevancia. Entre ellos se encuentran la vertical de hospitalidad, con segmentos como cines, teatros, parques de diversiones, restaurantes y centros comerciales, además del retail especializado en establecimientos como jugueterías, negocios de belleza y boutiques.
“La evolución es latente, el incremento en la solicitud de este tipo de soluciones obedece en gran medida al cambio en los métodos de consumo impulsados fuertemente por el cambio generacional”, señaló Campa. La ejecutiva agregó que las herramientas de autoservicio permiten a los consumidores levantar pedidos y consultar información, al tiempo que ayudan a los comercios a disminuir el personal destinado a la atención de mostrador y buscar mayor rapidez y precisión en sus operaciones.

Ante este escenario, la capacitación se convierte en un elemento necesario para los integradores que buscan participar en este mercado. BlueStar señala que el canal requiere conocer las tecnologías y marcas disponibles, así como certificarse en los softwares y sistemas propios del segmento para ampliar el valor que puede ofrecer mediante soporte y servicio.
“Es lo más importante, los usuarios finales dueños o administradores de los comercios requieren un socio tecnológico capaz de resolver sus necesidades no sólo de adquisición, sino de puesta a punto y arranque de la solución”, afirmó Campa. Desde su perspectiva, el acompañamiento durante la implementación puede ser determinante, particularmente cuando los comercios incorporan sistemas automatizados y necesitan apoyo para ponerlos en operación.
El servicio técnico y el respaldo posterior a la venta también forman parte de esta ecuación. En el caso de BlueStar, la compañía señala que las marcas que distribuye cuentan con mesa de apoyo, centro de servicio y presencia local, elementos destinados a respaldar tanto al integrador como al usuario final durante la operación de las soluciones.
El punto de venta evoluciona hacia soluciones integradas y conectadas
El punto de venta en México está dejando atrás su concepción como una herramienta limitada a la realización de transacciones. De acuerdo con Ingram Micro, actualmente las empresas buscan soluciones que, además de apoyar la operación, permitan mejorar la experiencia del cliente y obtener información para tomar decisiones. Esta evolución está impulsando una mayor demanda de soluciones integradas, flexibles y conectadas en sectores como retail, hospitalidad, logística y servicios.
“ Entre las tecnologías que están impulsando nuevos proyectos encontramos movilidad empresarial, lectores de códigos de barras, RFID, impresión especializada, pantallas táctiles y soluciones de autoservicio. A esto se suma la integración con plataformas de software, analítica de datos y soluciones en la nube”, explicó Silvia Maldonado, supervisora de DCPOS en Ingram Micro.
La ejecutiva señaló que la tendencia apunta hacia ecosistemas donde hardware, software y servicios trabajan de manera conjunta.
Esta evolución también está ampliando los espacios donde puede implementarse tecnología de punto de venta. Si bien el retail continúa siendo uno de los principales mercados, Ingram Micro identifica oportunidades en hospitalidad, restaurantes, logística y manufactura, particularmente donde existen necesidades de movilidad, automatización y trazabilidad.
El alcance de estas soluciones también se extiende a diferentes etapas de la operación. Actualmente, la tecnología puede intervenir desde la recepción de mercancía y la administración de inventarios hasta la venta, entrega del producto y generación de información para la toma de decisiones.
Por otra parte, la automatización y el autoservicio están modificando la experiencia del consumidor. “El autoservicio permite reducir tiempos de espera y ofrecer una experiencia más ágil, mientras que la digitalización de tickets facilita la operación, reduce el uso de papel y permite tener información disponible de manera inmediata”, señaló Maldonado.
Para Ingram Micro, esta transformación también implica una evolución en la manera de plantear los proyectos. “El cambio consiste en dejar de pensar únicamente en el producto y comenzar por entender el problema que el cliente quiere resolver”, afirmó Maldonado. Bajo esta perspectiva, una solución puede integrar dispositivos, software, conectividad, impresión, movilidad, RFID y servicios de implementación, soporte y mantenimiento.
La integración requiere además acompañamiento durante las distintas etapas del proyecto. Ingram Micro señala que dispone de capacitación, apoyo técnico y comercial, conocimiento especializado de fabricantes y alternativas de financiamiento para ayudar a estructurar las soluciones de acuerdo con las necesidades de cada cliente.
El servicio posventa mantiene igualmente un papel relevante debido a que estos equipos pueden formar parte de procesos críticos para los clientes. En este sentido, la compañía trabaja con partners y fabricantes para atender soporte, garantías y continuidad operativa durante el ciclo de vida de las soluciones.
Un mercado que todavía tiene territorio por conquistar
El futuro del punto de venta no se juega únicamente en las grandes cadenas ni en los proyectos de mayor complejidad tecnológica. También se encuentra en miles de establecimientos que necesitan digitalizar su operación y que, hasta ahora, han permanecido fuera del radar de buena parte de los integradores. Para BlueStar, ahí existe un territorio comercial que merece mayor atención.
“ A nivel nacional existen un poco más de 6 millones de comercios, de los cuales 1.1 millones pertenecen a las llamadas ‘tienditas de la esquina’”: Ana Campa, Sales Specialist POS, AIDC, Barcode, RFID & Software de BlueStar.
La ejecutiva considera que, frente a la concentración histórica de los integradores en las grandes cadenas comerciales, los pequeños establecimientos representan una oportunidad que combina una demanda potencial amplia con posibilidades de negocio distintas.
En este segmento, la sensibilidad al precio no necesariamente cancela la oportunidad. Campa señaló que las operaciones con pequeños comercios pueden ofrecer márgenes más saludables y ciclos de pago más cortos que los proyectos con grandes cadenas. Además, una sola relación comercial puede extenderse a varios establecimientos cuando se trata de negocios familiares con más de un punto de venta.
La oportunidad, además, no termina en la caja. Abarrotes, farmacias, veterinarias, estéticas y ferreterías, entre otros negocios, pueden requerir junto con el punto de venta herramientas para administrar inventarios, abriendo posibilidades de venta cruzada y de construcción de soluciones alrededor de una necesidad concreta.
Desde una perspectiva distinta, Ingram Micro observa que el siguiente paso para el canal está en ampliar el alcance de cada proyecto. La integración de dispositivos, software, conectividad, impresión, movilidad, RFID y servicios de implementación, soporte y mantenimiento, permite construir soluciones con mayor alcance que una venta aislada de hardware.
“ Para el canal, la gran oportunidad está en especializarse y entender las necesidades específicas de cada industria”: Silvia Maldonado, supervisora de DCPOS en Ingram Micro.
En su lectura, la evolución del mercado estará cada vez más vinculada con movilidad, automatización, inteligencia de datos, autoservicio, trazabilidad y experiencias omnicanal.
Así, dos caminos aparentemente distintos terminan encontrándose. Por un lado, existe un universo de pequeños comercios donde todavía hay espacio para llevar herramientas básicas de digitalización y ampliar la relación mediante soluciones complementarias. Por otro, crece la demanda de proyectos capaces de integrar distintas capas tecnológicas y responder a necesidades cada vez más específicas.
En ambos casos, el punto de venta deja de ser un destino final para convertirse en el punto de partida. El verdadero desafío para el canal será comprender qué ocurre detrás de cada transacción y traducirlo en tecnología útil: inventario, operación, información, movilidad, automatización o experiencia. Quien consiga hacer esa lectura tendrá ante sí un mercado que ya no se limita a vender una terminal, sino que abre la puerta a relaciones comerciales de mayor alcance y a nuevas formas de construir negocio.










