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Papelería y oficina: el ecosistema híbrido reconfigura mayoristas, canal y fabricantes

• El trabajo híbrido dejó de ser una fase transitoria: datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía confirmaron que una proporción relevante de la población ocupada continuó trabajando fuera de su centro habitual, mientras el comercio electrónico superó los 2.3 billones de pesos en México en 2024, lo que fragmentó la demanda y obligó a rediseñar la operación del canal

• El mayorista dejó de operar bajo lógica de volumen en un mercado donde el gasto en TI creció de forma sostenida, con tasas superiores al 5% anual

• La papelería mantuvo su presencia operativa pese a perder visibilidad en un entorno donde la digitalización avanzó de forma desigual en la región, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe

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La transición hacia esquemas de trabajo híbrido modificó la estructura del mercado de oficina en México al fragmentar la demanda y desplazar el valor hacia la integración de soluciones. La concentración del consumo en espacios corporativos dejó de ser el eje de planeación, lo que obligó a todo el ecosistema a reorganizar su operación bajo una lógica distribuida.
Así, la categoría dejó de estructurarse por segmentos (papelería, mobiliario o cómputo) y comenzó a responder a la continuidad operativa. La disponibilidad, la conectividad y la capacidad de integración sustituyeron al volumen como variables determinantes en la toma de decisiones, lo que redujo la ventaja de escala y trasladó la competencia hacia otros sitios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del suministro a la articulación: el nuevo rol del mayorista

La fragmentación de la demanda en papelería y oficina también modificó la estructura financiera del canal. La dispersión del consumo obligó a sostener inventarios más amplios y cercanos al punto de entrega, lo que elevó la presión sobre el capital de trabajo.
Este cambio alteró el equilibrio del modelo mayorista. La necesidad de responder a pedidos más pequeños, pero más frecuentes, redujo la previsibilidad de la demanda y elevó el riesgo de desalineación entre inventario y consumo real. Un sobreinventario dejó de ser una reserva estratégica y pasó a representar un costo financiero; un faltante, en cambio, se tradujo en una interrupción directa en la operación del cliente.
En México, diversas mayoristas operaron bajo esquemas que buscaron absorber esta complejidad mediante la integración de capacidades logísticas, financieras y comerciales. Sin embargo, esta integración no eliminó la presión; la redistribuyó hacia la ejecución.
La transfiguración del mayorista se sostuvo en el crecimiento del gasto. De acuerdo con estimaciones de IDC, el mercado mexicano mantuvo tasas de expansión constantes en los últimos años, impulsadas por la digitalización empresarial. En consecuencia, se amplió el portafolio disponible, pero también incrementó la dificultad de integrarlo de forma eficiente dentro de soluciones funcionales.
Luis Meza, Coordinador del área de Impresión y Consumibles en CT Internacional, explicó que la evolución del portafolio estuvo vinculada con cambios en el entorno laboral y normativo, particularmente en la incorporación de criterios de ergonomía asociados a disposiciones como la Ley Silla. El ajuste reflejó que la demanda dejó de responder únicamente a necesidades operativas y comenzó a integrar variables de cumplimiento y bienestar.
Sin embargo, la digitalización no sustituyó la operación en campo. La necesidad de acompañamiento técnico y comercial mantuvo la relevancia de la presencia local, lo que configuró un modelo híbrido donde la eficiencia de plataforma coexistió con la cercanía operativa. Dicha dualidad se convirtió en uno de los principales retos del mayorista, al exigir inversiones simultáneas en tecnología y cobertura física.

“En nuestro caso particular, CT sigue ofreciendo a todos sus distribuidores la atención personalizada de un equipo de trabajo local que lo puede apoyar para resolver sus inquietudes, requerimientos e impulsarlo a lograr su mayor potencial, esto en todas nuestras 54 sucursales a lo largo del país. Si bien las plataformas son importantes para la consulta en tiempo real y las compras eficientes, continuamos creyendo que la cercanía con nuestros distribuidores nos sensibiliza sobre la situación real del mercado mexicano”: Luis Meza, Coordinador del Área de Impresión y Consumibles en CT Internacional

El desplazamiento del margen reforzó esta transformación. El vocero del mayorista, señaló que la rentabilidad dejó de concentrarse en la venta de producto y se trasladó hacia la integración de soluciones, la asesoría y los servicios asociados. Su perspectiva coincidió con tendencias observadas a nivel global, donde los servicios crecieron a mayor ritmo que el hardware.
En esta misma línea, Claudia González, Directora de Marcas de CVA, señaló que la recomposición del portafolio entre 2024 y la actualidad respondió al crecimiento de periféricos orientados al trabajo híbrido, como teclados ergonómicos, mouse verticales, monitores portátiles y soluciones de colaboración y conectividad. Indicó que, en paralelo, el cómputo evolucionó de equipos estándar hacia dispositivos con inteligencia artificial integrada, lo que modificó la estructura de valor dentro de la categoría.
La vocera de CVA, explicó que la distinción relevante para el mayorista dejó de centrarse en categorías tradicionales como papelería o tecnología, y se reorganizó entre hardware transaccional y soluciones integradas. En este esquema, el hardware continuó concentrando volumen, mientras que los modelos basados en software y servicios asociados incrementaron su participación en rentabilidad.
Desde su perspectiva, el desplazamiento también se vinculó con la función del mayorista como plataforma operativa. El ecommerce B2B permitió la consulta de inventario en tiempo real, generación de cotizaciones, acceso a condiciones comerciales personalizadas y descarga de documentación operativa.

“El volumen puro sigue siendo la base, pero el margen real está migrando hacia los servicios y la integración. Un distribuidor que nos compra hardware más logística de última milla, más capacitación, genera una rentabilidad por relación muy superior a uno puramente transaccional. La integración de soluciones para un paquete completo para equipar una oficina híbrida nos permite defender precio y construir stickiness con el canal”: Claudia González, Directora de Marcas de CVA.

Papelería: estabilidad operativa en un entorno digitalizado

La papelería mantuvo su presencia dentro del ecosistema híbrido, pero perdió peso como categoría estratégica al dejar de concentrar volumen y margen. Su comportamiento respondió a una lógica distinta a la del resto del mercado, al mantenerse como un insumo necesario para la operación diaria.
La transformación no implicó una reducción absoluta de su demanda, sino una redistribución. El consumo dejó de concentrarse en oficinas corporativas y se desplazó hacia entornos domésticos y espacios descentralizados, lo que modificó los patrones de abastecimiento.
Se apuntó que la ausencia de estos insumos continuó generando interrupciones operativas, lo que evidenció su carácter indispensable. Este punto permitió entender que la papelería dejó de ser un motor de crecimiento, pero no perdió su función dentro del sistema.
En América Latina, esta persistencia se relacionó con la adopción parcial de procesos digitales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe documentó que la región mantuvo brechas en digitalización, lo que sostuvo la coexistencia entre formatos físicos y digitales en múltiples sectores.
El valor de la categoría se desplazó hacia la logística. En un entorno fragmentado, la disponibilidad inmediata se convirtió en el principal diferenciador, lo que reforzó el papel del mayorista como operador de inventario distribuido.
Además, la papelería comenzó a integrarse dentro de soluciones más amplias. Su venta dejó de ser independiente y se vinculó con contratos de suministro o esquemas de servicio, lo que permitió mantener su relevancia dentro del ecosistema.
La transformación tuvo implicaciones directas en la rentabilidad de la categoría. La papelería operó con márgenes más estrechos y una mayor dependencia del volumen, lo que obligó a integrarla dentro de esquemas más amplios de suministro. Su permanencia en el mercado respondió a su función dentro de la operación, más que a su capacidad de crecimiento. En este sentido, dejó de ser una categoría estratégica por sí misma y se consolidó como un componente necesario dentro de soluciones más amplias.

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Accesorios y periferia: crecimiento vinculado a la operación híbrida

La fragmentación del trabajo generó nuevas áreas de crecimiento dentro del mercado de oficina, particularmente en la categoría de accesorios. El segmento respondió de forma directa a las necesidades del usuario híbrido, al facilitar la transición entre distintos entornos de trabajo.
Desde la perspectiva de Perfect Choice, la evolución de la categoría se explicó por la necesidad de garantizar continuidad operativa. Juan Gilberto García, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B, indicó que el usuario dejó de operar en un solo espacio y comenzó a requerir soluciones compatibles con distintos dispositivos y contextos.
El crecimiento de periféricos inalámbricos, herramientas de comunicación y soluciones de movilidad respondió a esta lógica. Productos de esta índole dejaron de ser complementarios y se integraron como parte de la operación.

“Para identificar estas necesidades es necesario comprender que el usuario híbrido enfrenta constantes cambios de contexto, por ejemplo, de casa a la oficina, de una laptop a un entorno multi pantalla o de audífonos a sistemas de sonido. Es importante entender qué le dificulta realizar estas transiciones de manera natural en sus actividades diarias. Por ello, resulta fundamental analizar el comportamiento más que las opiniones, así como observar las dificultades de movilidad y transición”: Juan Gilberto García, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B de Perfect Choice.

El valor se construyó en la experiencia de uso. Factores como la compatibilidad, la ergonomía y la facilidad de conexión adquirieron relevancia en un mercado donde las diferencias técnicas se redujeron.

La perspectiva de García, coincidió con el análisis de Deloitte, en el que se identificó la experiencia como un factor determinante en la adopción tecnológica. La integración de estos productos en soluciones completas permitió al canal diferenciarse y reducir la presión por precio.
La categoría también se benefició de ciclos de renovación más cortos. A diferencia de equipos de mayor valor, los accesorios se reemplazaron con mayor frecuencia, lo que generó una dinámica constante de demanda.
Sumado a ello, el crecimiento de periféricos y soluciones de conectividad se relacionó directamente con la expansión del trabajo híbrido y la necesidad de continuidad operativa entre entornos físicos y remotos. Este cambio se complementó con la incorporación de equipos de cómputo con inteligencia artificial integrada, lo que amplió la complejidad del portafolio y elevó la exigencia de integración entre dispositivos, software y servicios.
Lo anterior explicó porque se posicionó a los accesorios como una de las principales palancas de rentabilidad dentro del ecosistema. Su menor precio unitario, combinado con una rotación más constante, permitió al canal construir valor incremental a través de configuraciones completas de trabajo. En un entorno donde la venta de hardware se volvió más competida, los periféricos ofrecieron una vía para diferenciar la oferta sin depender exclusivamente del precio.

Presión competitiva: retail, marketplaces y canal especializado

El entorno híbrido trasladó la competencia hacia el punto de acceso al usuario final. En este espacio convergieron distintos modelos de comercialización que operaron bajo lógicas complementarias, pero en tensión. La fragmentación del consumo eliminó la ventaja de concentración que antes tenía la oficina corporativa y distribuyó la demanda con capacidades distintas, lo que modificó la forma en que se capturó valor dentro del mercado.
El crecimiento del comercio electrónico en México reforzó su posición como un componente a considerar en el consumo. El avance se explicó tanto por la adopción de plataformas digitales, como por una transformación más amplia en la infraestructura tecnológica que lo sostiene. Estudios recientes de IMARC Group indicaron que la adopción de arquitecturas híbridas y multicloud en México incrementó la necesidad de operar en entornos distribuidos, lo que obligó a las empresas a gestionar operaciones, datos y procesos en múltiples ubicaciones de forma simultánea.
En consecuencia, la operación distribuida redujo la dependencia de puntos físicos únicos y favoreció esquemas con énfasis en la disponibilidad y la capacidad de respuesta. Los marketplaces aprovecharon su escala para ofrecer una propuesta basada en precio, visibilidad y amplitud de inventario, lo que incrementó la presión sobre los márgenes del canal.
Sin embargo, este crecimiento no desplazó al resto de los actores, sino que redefinió su función. El retail físico mantuvo relevancia al resolver una variable que el comercio digital no eliminó: la inmediatez. La posibilidad de adquirir productos de forma directa y sin tiempos de espera continuó siendo una ventaja, particularmente en categorías de reposición o consumo urgente.
En paralelo, el canal consolidó su posición en torno a la integración de soluciones. A diferencia de los marketplaces, su ventaja no se construyó sobre precio o volumen; se articuló sobre la capacidad de articular productos, servicios y soporte técnico en propuestas completas. El encuadre permitió atender necesidades que no podrían resolverse mediante compras aisladas.
Desde la perspectiva de CT Internacional, la competencia no se planteó como una confrontación directa entre modelos. Luis Meza, señaló que el objetivo consistió en lograr la convivencia entre los distintos actores del ecosistema, bajo el reconocimiento de que cada uno responde a necesidades específicas del mercado.
La presión competitiva, en este sentido, se movió alrededor de la diferenciación operativa. El Coordinador del área de Impresión y Consumibles, indicó que la estrategia del mayorista se enfocó en fortalecer atributos como la cobertura, la cercanía con distribuidores y la capacidad de ejecución local. Estos elementos, que no han podido escalarse fácilmente en modelos digitales, se convirtieron en factores de competitividad frente a plataformas globales.
En este entorno, CVA enfatizó la necesidad de diferenciar la propuesta mayorista mediante la integración de servicios y herramientas de relación con el canal. Claudia González, Directora de Marcas, destacó que la presión ejercida por marketplaces y fabricantes con venta directa reforzó la importancia de modelos basados en disponibilidad, financiamiento y soporte, más que en la competencia exclusiva por precio.
Desde el lado del fabricante, la lectura fue consistente. La relevancia del canal especializado se concentró en los segmentos donde se genera valor, particularmente en aquellos que requieren integración y experiencia de uso. Su postura evidenció que la competencia segmentó al canal en función del tipo de demanda.
El resultado fue un mercado más estratificado. Los clientes orientados a precio migraron hacia plataformas digitales, donde la comparabilidad y la disponibilidad definieron la decisión de compra. En contraste, los clientes con requerimientos específicos -integración de soluciones, compatibilidad entre dispositivos o soporte técnico- continuaron dependiendo del canal especializado.
El cambio de encuadre, también fue visible en las ventas. García Castillo, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B de Perfect Choice explicó que la integración dejó de consistir en la suma de productos y pasó a construirse como soluciones completas que habilitan productividad y continuidad operativa. Este cambio permitió reducir la exposición a la comoditización, un fenómeno que se intensificó en entornos digitales donde la competencia se concentró en precio.
La coexistencia de modelos no eliminó la presión, pero sí redefinió el campo de competencia. Los marketplaces ampliaron el acceso y redujeron fricciones, el retail sostuvo la inmediatez y el canal especializado capturó valor en la integración. En este entorno, la ventaja no se definió por la presencia en un solo canal, sino por la capacidad de operar en varios sin perder diferenciación.

Capacidades del canal, de la transacción a la operación

Mantenerse dentro del ecosistema híbrido dependió de la capacidad del canal para adaptarse a un entorno más complejo. La transición hacia modelos de diferente valor exigió conocimientos técnicos, comerciales y operativos que no se incorporaron de manera homogénea, lo que generó una brecha visible entre distintos tipos de distribuidores.
En la práctica, el mercado comenzó a operar bajo una doble dinámica. Por un lado, el canal transaccional sostuvo el crecimiento en volumen, impulsado por una demanda distribuida que favoreció compras rápidas y de reposición. Por otro, el canal orientado a valor concentró la rentabilidad al integrar soluciones, servicios y capacidades de implementación. La diferencia entre ambos radicó en la forma en que se estructuró la oferta.
Desde la perspectiva de CT Internacional, esta transición enfrentó una limitante en la que uno de los principales retos consisten en que el canal continuó percibiendo la capacitación, certificación y actualización como un gasto, y no como una inversión. La percepción limitó la capacidad de evolucionar hacia esquemas de mayor valor, donde la asesoría, la implementación y el servicio postventa se volvieron determinantes.
La diferencia marcó una línea clara dentro del mercado. Los canales que no incorporaron capacidades de ese estilo quedaron expuestos a una competencia directa en precio, con menores márgenes y mayor dependencia de volumen. En un entorno fragmentado, esta posición resultó más vulnerable, ya que cualquier variación en la demanda impactó de forma inmediata en su rentabilidad.
En el caso de CVA, el acompañamiento al canal se estructuró en tres ejes: capacitación comercial para la venta de soluciones, certificaciones técnicas y comerciales, y habilitación mediante demostraciones de producto. A ello se sumó la vinculación con fabricantes para acercar al distribuidor a los roadmaps tecnológicos, con el fin de anticipar cambios en la demanda y ajustar propuestas comerciales.
Este enfoque buscó reducir la dependencia del canal respecto a la improvisación en la construcción de soluciones, al proveer componentes operativos y comerciales para la estructuración de ofertas integradas.
En el caso de Perfect Choice, la evolución del canal hacia 2025–2026 se estructuró en torno a nuevas tendencias en la categoría de accesorios. El desplazamiento del portafolio responderá a la necesidad de sostener la continuidad operativa del usuario híbrido en distintos entornos.
El fabricante, señaló que el canal requiere fortalecer capacidades específicas para la venta de soluciones integradas, incluida la capacitación sobre producto, disponibilidad y eficiencia logística, enfoque en verticales de negocio, soporte técnico, márgenes claros y herramientas de venta. En su opinión, un esquema así reducirá la dependencia del canal respecto a la venta aislada de producto, al incorporar elementos que facilitaran la construcción de propuestas completas orientadas a productividad y movilidad.

 

La recomendación hacia el canal se centró en cambiar la lógica de operación. CT Internacional subrayó que la diversificación del portafolio, acompañada de una visión clara del negocio y del fortalecimiento del recurso humano, permitió incrementar la rentabilidad y posicionarse como un agente de cambio dentro de su entorno. A esto se sumó el acceso a herramientas financieras y al acompañamiento del mayorista, elementos que, en su opinión, ya se encuentran disponibles pero requieren mayor aprovechamiento por parte del distribuidor.
Desde la perspectiva de CVA, la recomendación hacia el canal se centró en acelerar la transición de esquemas transaccionales hacia modelos de mayor integración. Claudia González señaló que la evolución del portafolio, con mayor presencia de periféricos para el trabajo híbrido, soluciones de conectividad y equipos de cómputo con inteligencia artificial integrada, exigió una lectura más amplia del negocio por parte del distribuidor.
La diferenciación entre hardware y soluciones integradas se volvió determinante para la rentabilidad. A ello se sumó el papel del mayorista como plataforma operativa, donde el e-commerce B2B, la disponibilidad en tiempo real, la personalización de condiciones comerciales y el acompañamiento en logística y capacitación se consolidaron como herramientas para habilitar al canal, aunque su aprovechamiento aún depende del nivel de adopción de cada distribuidor.
Desde el lado del fabricante, el diagnóstico fue complementario. Perfect Chocie señaló que la evolución del canal no depende únicamente del acceso a producto; lo hace desde su capacidad para integrarlo dentro de soluciones completas. Esto implicó comprender el entorno del usuario, identificar fricciones en su operación diaria y construir propuestas que habiliten productividad, conectividad y continuidad.
Se recomendó al canal que fortalezca su capacitación técnica y comercial, asegure la disponibilidad de producto y enfoque su estrategia en verticales específicos de negocio. Asimismo, destacó la importancia de contar con soporte técnico, márgenes claros y herramientas de venta que permitan trasladar el valor al cliente final.
Las posturas coincidieron en que el ecosistema híbrido no se consolidó a partir del producto; lo hizo en la capacidad de integrarlo. La venta aislada dejó de ser suficiente en un entorno donde el usuario operó en múltiples contextos y requirió soluciones que funcionaran de manera continua.

 

PERFECT CHOICE

Juan Gilberto García Castillo, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B de Perfect Choice.

Marca mexicana con más de 30 años de presencia en el mercado de tecnologías de la información. Estableció su operación desde el estado de Jalisco, en el municipio de San Pedro Tlaquepaque, y ha centrado su desarrollo en la fabricación de accesorios tecnológicos orientados a resolver necesidades del usuario final.
La marca se enfoca en la creación de soluciones que integran funcionalidad, diseño y materiales duraderos dentro de un portafolio accesible para el mercado nacional.
Todo el catálogo de Perfect Choice es claramente una oferta para papelerías y oficinas, y se compone de: mochilas, mouse, kits de teclado, mouse y bocinas pequeñas, mientras que en oficina adicional a las mencionadas se integraría, audio, video, soportes y bases, cables, cargadores y adaptadores y mochilas.

 

 

“Más que accesorios, desarrollamos soluciones pensadas para el usuario final, con una estética cuidada, funcionalidad ergonómica y materiales duraderos”: Juan Gilberto García.

El portafolio de la marca se desenvuelve entre innovación, calidad de materiales y experiencia de uso. La integración de nuevas tecnologías, junto con criterios de diseño orientados a la portabilidad y flexibilidad, forma parte de los elementos que definen su propuesta de valor en el mercado.
En cuanto a su ecosistema comercial, Perfect Choice trabaja con mayoristas como: CT Internacional, CVA, DC Mayorista, Exel del Norte, Ingram Micro, Memomedia y Unicom, lo que permite consolidar su presencia en el canal y facilitar la distribución de sus productos a nivel nacional.
El modelo de operación de Perfect Choice se ha centra en el fortalecimiento del canal de distribución mediante distintos esquemas de apoyo. Entre ellos se incluyen precios especiales para proyectos y licitaciones, capacitación a colaboradores, préstamo de equipos demo, seguimiento en garantías y envíos directos a clientes finales a partir de montos establecidos. Asimismo, la empresa brindó acompañamiento a cuentas clave mediante especialistas, con el objetivo de facilitar el desarrollo de negocio.
A través de este esquema, promueve una relación constante con sus socios comerciales, que incluye participación en eventos, ejecución de planes de marketing y revisiones conjuntas de negocio orientadas a la toma de decisiones y al crecimiento del ecosistema comercial.
Entre los beneficios que ofrece al canal, destacan la posibilidad de incrementar ventas mediante estrategias de cross selling, así como la mejora en márgenes, la aceleración en los ciclos de cierre y la generación de recurrencia en la comercialización de productos.

“Nuestro enfoque es claro: no vendemos productos, construimos soluciones que mejoran la experiencia del usuario. Trabajaremos sobre tres pilares: venta por soluciones, diferenciación a través de valor y cercanía con el cliente final”: Juan Gilberto García Castillo, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B de Perfect Choice.

Contacto comercial:
[email protected]
Juan Gilberto García Castillo, Gerente Nacional de Mayoreo y B2B

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