
Quantum Safe Summit 2026: Seguridad frente a la era poscuántica
• El riesgo cuántico no se limita al futuro: actores maliciosos ya pueden capturar información cifrada hoy, para descifrarla posteriormente
• La seguridad poscuántica abre una nueva categoría de servicios
profesionales: evaluación de riesgo, inventarios criptográficos y migraciones por etapas
• 2030 se perfila como un punto de inflexión, estándares como los del NIST marcan el ritmo para iniciar inventarios criptográficos y planes de migración
La computación cuántica se convirtió en un factor con implicaciones en la seguridad de la información, la continuidad operativa y la regulación empresarial. Esta fue la premisa bajo la cual, el Quantum Safe Summit 2026, se llevó a cabo de manera virtual. En el evento se presentaron distintas consultoras, organismos gubernamentales y expertos en seguridad, con el propósito de analizar cómo las organizaciones deben prepararse ante un escenario que ya no se considera hipotético.
El encuentro se convirtió en un espacio de intercambio protagonizado por líderes internacionales en seguridad, criptografía y computación cuántica, así como a representantes del sector público y privado, para discutir estrategias de preparación frente a la amenaza cuántica. Entre los participantes se encontraban Nikesh Arora, CEO y Chairman de Palo Alto Networks, seguido de Anand Oswal, Executive VP de Productos de Seguridad de Red en la misma compañía, quienes abordaron la visión estratégica y las soluciones tecnológicas que facilitan la transición hacia criptografía poscuántica.
Asimismo, se contó con la presencia de John Martinis, Nobel Laureate in Physics y CTO de QoLab en la Universidad de California, Santa Bárbara, cuya investigación sentó las bases de la computación cuántica moderna. También participaron representantes del gobierno de Estados Unidos, como Michael Duffy, Acting Federal Chief Information Security Officer, quien compartió la perspectiva de la administración federal sobre la preparación y modernización de los sistemas críticos frente a los riesgos cuánticos.
El ámbito empresarial estuvo representado por Tom Patterson, Global Managing Director de Emerging Technology Security en Accenture, así como, Colin Soutar, Global Quantum Cyber Readiness Leader de Deloitte, quienes expusieron metodologías de evaluación de riesgo y arquitecturas de seguridad poscuántica para clientes corporativos y sectores críticos.
Por parte de IBM, se presentó Dinesh Nagarajan, Global Competency Leader en Quantum-Safe, Data & AI Security, y Jerry Chow, Chief Technology Officer en Quantum-Centric Supercomputing, quienes detallaron casos prácticos de implementación y mitigación de riesgos empresariales. A este bloque se sumó Dustin Moody, Lead del Post-Quantum Cryptography Standardization Project del National Institute of Standards and Technology (NIST), quien aportó la perspectiva del proceso de estandarización que guía la transición global de los avances en seguridad de datos.
Igualmente hubo líderes de producto y alianzas estratégicas de Palo Alto Networks, como Rich Campagna, Senior Vice President de Product Management, Michael Sikorski, Chief Technology Officer de Unit 42, y Richu Channakeshava, Principal Product Manager. Del lado de Deloitte, se contó con la participación de Deborah Golden, Lead Alliance Partner seguida de Daniel Kroese, Vice President de Public Policy & Government Affairs de Palo Alto Networks, quienes ofrecieron su perspectiva sobre la colaboración entre empresas, reguladores y partners.
En conjunto, los ponentes ofrecieron un panorama de los retos y oportunidades que plantea la seguridad poscuántica al enfatizar, la necesidad de planes estratégicos, programas de transición escalables y coordinación entre los distintos actores del ecosistema tecnológico y empresarial.
Como explicó Mike Duffy, ex jefe de seguridad de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB): “si modernizamos sistemas sin considerar la criptografía poscuántica, estamos construyendo un callejón técnico que será imposible de resolver en el futuro”.
La amenaza cuántica
La computación cuántica fue un campo teórico orientado a demostrar principios físicos fundamentales; sin embargo, los avances en la construcción de cúbits, la reducción de errores y la escalabilidad de sistemas cuánticos cambiaron el panorama, pasando de la experimentación a la planificación tecnológica concreta. Investigadores como John Martinis destacaron que, aunque las computadoras cuánticas aún no son de uso general, ya han demostrado capacidades que superan a sistemas clásicos en tareas específicas, lo que pone en riesgo los algoritmos criptográficos que sustentan transacciones financieras, comunicaciones empresariales y servicios digitales.
“Existe una carrera paralela: por un lado, avanzamos en hardware y, por otro, investigadores trabajan en reducir los recursos necesarios para ataques cuánticos combinando distintas técnicas. En algún punto intermedio, esto va a suceder. Por eso es clave adelantarse”: Jerry Chow, Chief Technology Officer en Quantum-Centric Supercomputing.
Para las empresas, la criptografía se integra en aplicaciones, redes, dispositivos, procesos regulatorios y contratos. Cambiarla implicaría una coordinación organizacional compleja, planeación financiera y una estrategia de largo plazo que abarque todos los niveles del negocio. En este contexto, el evento acentuó la necesidad de asesorar, implementar y mantener sistemas que garanticen continuidad y resiliencia, sin olvidarse de optimizar el retorno de inversión en tecnología de seguridad avanzada.
Durante la cumbre se reiteró el concepto de “harvest now, decrypt later”. La idea se basa en que actores maliciosos podrían capturar hoy información cifrada para descifrar con computadoras cuánticas en el futuro. El riesgo afectaría de forma directa a sectores con datos de larga vida útil, como finanzas, salud, telecomunicaciones y gobierno.
En consecuencia, esto sentaría las bases de una nueva lógica de inversión en ciberseguridad. En este sentido, se afirmó que no basta con protegerse de amenazas actuales; es necesario garantizar que la información transmitida hoy permanezca segura en cinco, diez o quince años.
Estándares, regulación y presión para actuar
La transición hacia criptografía poscuántica ha estado guiada por los estándares que define el NIST (National Institute of Standards and Technology). Michael Sikorski y Dustin Moody explicaron que la colaboración internacional permitió seleccionar algoritmos confiables y resistentes frente a la computación cuántica, proporcionando un marco seguro para la industria. Moody destacó que la agilidad criptográfica es vital, pues los sistemas deben adaptarse a nuevas amenazas sin requerir reconfiguraciones masivas, especialmente para empresas que manejan datos críticos y de larga vida útil.
“Hay un término para esta noción llamado ‘agilidad criptográfica’. La idea es que puedas cambiar fácilmente los sistemas criptográficos que estás usando hoy. Vamos a necesitar hacer la transición hacia PQC, y no será la última transición. Por eso tiene mucho sentido construir flexibilidad desde ahora y tener en mente que en el futuro necesitaremos cambiar nuevamente”: Dustin Moody, Lead del Post-Quantum Cryptography Standardization Project del National Institute of Standards and Technology.
El proceso regulatorio y los mandatos gubernamentales marcan un ritmo que obliga a las organizaciones a actuar con anticipación. En Estados Unidos, las agencias federales ya reciben instrucciones de identificar sistemas vulnerables y designar responsables de la transición.
Para ilustrar algunos retos que la transición hacia PQC podría enfrentar, se tomó de ejemplo al sector financiero. En primera instancia estaría la visibilidad de la criptografía, complejidad de la migración y continuidad operativa dentro de su infraestructura. Los algoritmos están incrustados en aplicaciones heredadas, dispositivos de red, sistemas de terceros y flujos de datos, lo que dificulta un inventario completo y confiable.
En segunda instancia, estaría la complejidad de la migración como rediseñar aplicaciones, actualizar hardware o modificar integraciones críticas. Por ello, se insistió en adoptar arquitecturas criptográficamente ágiles, capaces de modificar algoritmos sin rehacer sistemas completos. El tercer obstáculo sería el impacto operativo: la transición tendría ser gradual, priorizada y acompañada de mecanismos de protección intermedia.
La colaboración entre IBM y Palo Alto Networks fue un ejemplo destacado de cómo el ecosistema tecnológico busca responder a la amenaza cuántica. La integración de capacidades de protección inmediata en la red, visibilidad criptográfica y herramientas de migración permite a las organizaciones ganar tiempo mientras desarrollan estrategias de largo plazo. Desde la perspectiva de los diferentes partners, estas alianzas reducen la fricción de adopción, aprovechan plataformas conocidas y extienden sus capacidades sin reemplazos abruptos.
Horizonte: 2030
Los expertos coincidieron en que 2030 será un horizonte crítico: las organizaciones que no inicien su transición hacia PQC enfrentarán mayores costos, presión regulatoria y riesgos operativos significativos. El Quantum Safe Summit 2026 dejó en claro que la computación cuántica es un catalizador de cambio estructural en la seguridad empresarial. La criptografía, base invisible de la economía digital, entrará en un proceso de transformación que afectará a todos los sectores.





