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Centros de datos en México: más capacidad para IA en menos espacio

Los modelos de IA, la analítica avanzada y los servicios en la nube requieren centros de datos con mayor densidad de cómputo, más capacidad energética y una operación preparada para responder sin interrupciones. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, el consumo eléctrico global de los centros de datos pasará de 485 TWh en 2025 a 950 TWh en 2030, alrededor de 3% de la demanda eléctrica mundial hacia ese año.

En México, esta transformación ya empieza a reflejarse en decisiones de inversión. El Gobierno de México anunció una inversión de 1,000 millones de dólares de Flex entre 2026 y 2028 para el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial, con una proyección de más de 5,000 empleos directos. Este tipo de proyectos confirma que el país forma parte de la nueva conversación sobre infraestructura digital, pero también exige resolver tres variables críticas: energía disponible, uso eficiente del espacio y continuidad operativa.

Más capacidad sin ampliar la huella física

José Alberto Llavot, gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica, explica que “los centros de datos mexicanos están entrando a una etapa en la que energía, espacio y continuidad deben planearse al mismo tiempo. Las cargas de IA requieren infraestructura más densa, modular y eficiente, capaz de crecer sin comprometer la disponibilidad de los servicios digitales”.

Para responder a este desafío, Schneider Electric presenta  Galaxy VXL, un sistema de alimentación ininterrumpida modular de alta eficiencia para centros de datos e infraestructura crítica. La solución permite incrementar la capacidad conforme evolucionan las necesidades del negocio y proteger cargas de alta densidad con una arquitectura compacta, escalable y redundante. En México, Schneider Electric describe a Galaxy VXL como una UPS trifásica modular ultracompacta de 500 a 1,250 kW para infraestructura crítica.

Gracias a su alta densidad, Galaxy VXL permite reducir hasta 70% el espacio físico utilizado. Esto significa que instalaciones que antes requerían 4.2 metros para proteger su energía ahora pueden hacerlo en 1.2 metros, liberando espacio crítico para procesadores, servidores y nuevas cargas asociadas con inteligencia artificial.

Continuidad durante mantenimiento y crecimiento

Además del espacio, los centros de datos enfrentan otro reto: mantener la continuidad operativa mientras aumentan capacidad o realizan mantenimiento. Las cargas de trabajo son cada vez más dinámicas y la infraestructura debe adaptarse sin afectar la disponibilidad de servicios digitales, operaciones empresariales, aplicaciones críticas o plataformas en la nube.

Galaxy VXL incorpora tecnología Live Swap, que permite agregar, retirar o reemplazar módulos de potencia sin detener la operación del sistema. En equipos tradicionales, ciertas labores de mantenimiento podían requerir apagar el UPS; con esta arquitectura, la intervención se realiza con el sistema en funcionamiento, reduciendo tiempos muertos y riesgos operativos durante labores de servicio o expansión.

“En infraestructura crítica, la continuidad se protege también durante el mantenimiento. La modularidad permite que el centro de datos ajuste capacidad, atienda componentes y mantenga operación sin depender de ventanas prolongadas de interrupción. Para México, donde la demanda de servicios digitales sigue creciendo, esa flexibilidad será cada vez más relevante”, señala Llavot.

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Hacer más con cada watt

El crecimiento de la IA también está elevando la demanda eléctrica de los centros de datos. Frente a ese escenario, la eficiencia energética impacta directamente en la operación, la sostenibilidad y el costo de ciclo de vida de la infraestructura. En grandes instalaciones, cada punto de eficiencia puede representar una diferencia relevante en consumo, disipación térmica y gasto operativo.

Galaxy VXL ofrece una eficiencia de hasta 97.5% en modo de doble conversión, lo que ayuda a reducir pérdidas de energía en operaciones que requieren protección continua. Además, su compatibilidad con baterías de ión litio permite recargas hasta tres veces más rápidas frente a tecnologías tradicionales, menor necesidad de mantenimiento y una arquitectura más compacta para instalaciones de alta disponibilidad.

«La inteligencia artificial está redefiniendo la infraestructura crítica. Nuestra visión integra energía, software y automatización para ayudar a las organizaciones a construir operaciones más eficientes, resilientes y sostenibles. Con innovaciones como Galaxy VXL reafirmamos ese compromiso y seguimos acompañando el crecimiento tecnológico de la región con soluciones preparadas para los desafíos de la nueva era digital», afirma Llavot.

Así, México tiene una oportunidad en la expansión de centros de datos, impulsada por inteligencia artificial, la nube, la demanda de procesamiento de datos y la digitalización empresarial. Para aprovecharla, la infraestructura deberá crecer con mayor densidad, mejor eficiencia energética y continuidad operativa desde la capa eléctrica. En ese equilibrio se jugará la capacidad del país para sostener servicios digitales más exigentes, atraer inversión tecnológica y responder a las nuevas cargas de trabajo que ya están redefiniendo el mercado.

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