Presupuesto de gasto de TI en 2006 será 0.3% del PIB

De acuerdo con Susana Espinosa Cruz, gerente de investigación de TIC en Select, definir competitividad en el mundo globalizado cuesta trabajo debido a las diversas connotaciones que la palabra trae consigo: entendemos por competitividad el conjunto de ventajas (como calidad, atención al cliente, investigación, precio, entre otras) que permite a una organización diferenciarse de otras, o bien, la capacidad de un país para atraer inversiones en proporciones cada vez mayores. 


¿Cuáles son los retos y oportunidades que se presentan en el gobierno para impulsar la competitividad de México?


Si bien las TIC son la herramienta fundamental para detonar la competitividad de un país, por si solas no pueden hacer nada. El uso y aprovechamiento de la tecnología exige por un lado, el conocimiento y la familiaridad de la propia tecnología, pero, sobre todo, mejores prácticas para poder maximizar su potencial.


 


Un estudio publicado en el 2005 por McKinsey revela cómo es que las organizaciones que invierten en TIC pero que, en paralelo, invierten también en mejorar sus prácticas gerenciales y organizacionales, son aquellas que han tenido un mejor desempeño. Cabe destacar que, según los hallazgos del estudio, las empresas que invierten poco en TIC pero que si lo hacen en la gestión empresarial, muestran un mayor crecimiento que aquellas que se comportan de manera inversa.


 



Lo anterior nos habla de la relevancia de las prácticas organizacionales para el crecimiento de las organizaciones, y coloca a las TIC como herramientas que habilitan y exponen el proceso.


 


En este sentido, los retos que se presentan para los gobiernos son muchos y muy importantes, especialmente ante el cambio de concepción de las TIC las cuales pasan a ser sólo herramientas habilitadoras de procesos y dejan de ser el procesos en si.


 


Los CIOs de los gobiernos y dependencias públicas se convierten en personajes con grandes retos, los cuales deben convertirse en artífices de este cambio, generando valor a las organizaciones a partir de la alineación de las metas de las áreas de tecnología a las de la administración pública federal.


 


Reflexiones finales


Sin duda, la competitividad del sector y del país no se conseguirá de un día al otro; pero buscar diferenciarse y generar valor es el único camino para avanzar en este sentido. Sin embargo, diferenciarse requiere de una transformación organizacional a todos los niveles y es el gobierno quien debe asumir el liderazgo para promover esta transformación.


 


Las TIC son herramientas que posibilitan el cambio pero, por si solas, no lo pueden hacer. Las estrategias de e-gobierno han habilitado la incorporación de herramientas tecnológicas a las prácticas gerenciales y organizacionales para impulsar el cambio.


 


La Industria de TIC debe transformarse también para poder competir en este proceso, en el cual, la suma de infraestructura, educación, mejores prácticas, coordinación y liderazgo habilitan el proceso competitivo.


 


Esta colaboración proviene de la ponencia de Oportunidades en el gobierno para impulsar la competitividad del país en el evento Tendencias 2006 elaborada por Susana Espinosa Cruz gerente de investigación de TIC

¿Cuál es el rol que juega el gobierno para impulsar la competitividad del país?


La misión de todo gobierno, es generar las condiciones básicas para el desarrollo continuo de la población, garantizando las mejores condiciones de vida para sus ciudadanos. En el caso del gobierno en México, podemos decir que este genera alrededor del 17% del PIB y emplea alrededor del 12% de la PEA del país, lo cual lo coloca como un actor de gran importancia para la economía nacional.


 


No obstante, lo anterior no es suficiente para detonar la competitividad de México. Los gobiernos han desarrollado estrategias denominadas genéricamente como e-gobiernos para poder impulsarla. Estas estrategias están basadas en la adopción, uso y aprovechamiento de las TIC y posibilitan que estos asuman un doble rol: por un lado, el de promotores de la competitividad, y, por el otro, el de agentes de la misma.


 


Como promotor, el gobierno ejerce una función de liderazgo, desarrolla una visión de país y genera oportunidades enfocadas en el logro de esta visión. Promueve mejores prácticas, incrementa la productividad del sector y optimiza la efectividad de programas y políticas públicas. Como agente de la competitividad, el gobierno se enfoca en la óptima y eficiente gestión, mejorando la entrega de servicios a los ciudadanos, reduciendo costos, rindiendo cuentas y transparentando su acción.


 


Algunos de los logros que podemos apuntar para el e-gobierno en México, son, en el caso de la gestión gubernamental, los proyectos asociados al desarrollo de servicios administrados los cuales han permitido optimizar recursos y reducir el gasto gubernamental; de igual forma, aquellos relacionados a las mejores prácticas y al cambio organizacional se han traducido en un destacado número de dependencias con certificación ISO 9000 y, finalmente, los vinculados a la entrega de servicios al ciudadano han generado más de 1200 trámites para ser atendidos a través de Internet.


 


Como promotor, el gobierno mexicano ha desarrollado proyectos de infraestructura y acceso que han posibilitado que más de 7500 ciudades en el territorio mexicano estén conectadas a la red, asimismo, ha fomentado la participación de la ciudadanía a través de las páginas de estados y municipios en todo el país, lo cual ha colocado a México en el lugar 31 del ranking mundial de e-gobiernos, de acuerdo a un estudio publicado por Naciones Unidas a finales del 2005.


 


Lo anterior nos permite vislumbrar avances por parte del sector; sin embargo, aún queda un largo camino por avanzar. Para el 2006, Select estima que el gasto en TIC que ejercerá el gobierno será de alrededor de $2,800 millones de dólares, cifra que representa apenas 1/3 del promedio mundial de inversión en TIC por parte de los gobiernos del planeta y apenas 0.3% del PIB del país. En contraste, observamos casos como los de los gobiernos de China, India y Corea cuyos presupuestos en TIC estarán creciendo en el 2006, dos o tres veces más que el de México lo cual significa alcanzar porcentajes del PIB de sus países cercanos al 1%.


 



 


 


La Unión Europea con una visión más incluyente del término, denomina la competitividad como la habilidad para generar, de manera sustentable, altos niveles de ingresos y empleo al mismo tiempo que se compite en la esfera internacional.


 


En cualquiera de los casos, la competitividad no es otra cosa más que un proceso de mejora continua cuyo propósito es diferenciarse y generar valor, el cual es habilitado y exponenciado por tecnologías de información y comunicación.


 


Las TIC son herramientas que facilitan la consecución de este camino al hacer que la infraestructura posibilite la transmisión de información. La información genera nodos o redes de conocimiento, interconectados, los cuales, se sumergen en un proceso de constante innovación. Al ser la innovación, la resultante de toda mejora continua, estas redes se vuelven productivas y, en consecuencia, competitivas.


 


Una clara relación de la influencia de las TIC en la competitividad de un país la observamos en el siguiente gráfico que nos indica que a mayor gasto en tecnología tenga un país, mayor es su grado de competitividad en el mundo.


 


 


 

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