
Telecomunicaciones en México: de crecer en volumen a crecer en valor
Durante el primer semestre del 2026 el comportamiento de los operadores de telecomunicaciones mostró una ligera desaceleración, pero con la buena noticia que el sector no ha caído; el crecimiento permanece, aunque de forma más acotada, siguiendo la tendencia de los segundos trimestres del año.
Figura 1. Crecimiento anual de la facturación de los operadores de telecomunicaciones

Lo que más destaca es que este sector está cambiando de prioridad: ya no se trata de crecer únicamente en cantidad de usuarios y clientes, si no de generar mayor valor por cliente y rentabilizar las inversiones realizadas.
Mercado móvil: la apuesta por el valor
El mercado móvil avanza hacia una estrategia centrada en el ARPU. En prepago, las recargas muestran una migración de $50 hacia rangos de $80 y $100, señal de una mayor capacidad de consumo. En pospago, cerca del 50% de los usuarios que renuevan voluntariamente migran a planes de mayor valor, impulsados por mejores equipos, mayor capacidad de datos y el aprovechamiento de la red 5G.
Mercado masivo: la fibra ya es un requisito
Con niveles de cobertura superiores al 80% en fibra óptica entre los principales operadores, la tecnología dejó de ser un diferenciador y se convirtió en un must. La competencia se desplaza hacia le retención de clientes, la simetría en la red y la rentabilidad de las inversiones realizadas. El reto ya no es llegar primero, sino ofrecer una propuesta de mayor valor y una mejor experiencia.
Mercado empresarial: hacia la infraestructura digital
El segmento empresarial está evolucionando de un modelo basado en conectividad hacia uno de infraestructura digital, ampliando la oportunidad alrededor de servicios y soluciones que permitan a las empresas digitalizar, integrar y escalar sus operaciones.
Conclusión
Los operadores de telecomunicaciones apuntan en una misma dirección: pasar de una lógica de volumen a una lógica de valor. Buscan aprovechar mejor sus redes, fortalecer la relación con sus clientes y ampliar sus capacidades más allá de la conectividad. El crecimiento seguirá siendo importante, pero la verdadera diferencia estará en quién logré convertir ese crecimiento en rentabilidad sostenible y nuevas oportunidades de negocio.





