El canal necesita apoyo para ser inmune al virus

Una de las características que más distingue a las personas que pertenecen a la Industria de Tecnologías de la Información y Comunicaciones es su gran inquietud, esa manera que predomina en ellos de estar siempre alerta y en movimiento: buscando nuevas oportunidades de negocio, investigando sobre los nuevos lanzamientos, las tendencias, adaptándose a las circunstancias, saliendo adelante.

El año pasado fue histórico: un nuevo virus se coló en nuestra realidad y provocó una revolución en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, incluido nuestro trabajo. Rápidamente buscamos la forma de preservar nuestra salud y la de nuestros seres queridos, tratamos de seguir las medidas sanitarias que la autoridad dictaba y sus recomendaciones, y aun así, en algunos casos no fue suficiente; por desgracia, en México a la fecha hay más de 190 mil pérdidas humanas.

Recientemente, cumplimos un año en confinamiento y el mundo es distinto, las mascarillas se han vuelto una extensión de nuestro cuerpo, el gel antibacterial, un nuevo líquido vital, y nuestras relaciones se fortalecen y se aferran a ser cercanas, incluso a la distancia.

Nadie puede negar que la tecnología ha sido, durante estos meses, una de las protagonistas en este drama llamado COVID-19, ya que gracias a ésta hemos logrado dar continuidad a nuestras actividades como trabajar, estudiar y estar en contacto, todo de forma remota. Las plataformas, los dispositivos y los accesorios, son indispensables para las personas en ‘la nueva normalidad’.

Algunos negocios ya eran tendencia, pero crecieron de forma dramática en los últimos meses, y continúan haciéndolo, tales como la seguridad, la videoconferencia, la nube, por mencionar algunos. El comercio electrónico también creció más de lo esperado durante este periodo, y se prevé que siga teniendo más participación en el mercado.

La transformación digital aceleró en un año lo que se tenía previsto que ocurriera en cinco. No obstante, dentro de la tecnología hay otros negocios que no han corrido con la misma suerte; de hecho, han enfrentado una situación contraria: como el hardware corporativo, computadoras de escritorio, impresión, entre otros.

Este panorama ha provocado que una parte de la cadena de valor de la industria se haya visto más presionada y golpeada que la otra; particularmente, algunos canales han buscado la forma de sobrevivir desesperadamente, otros han parado sus operaciones, y nuevos canales han surgido.

En esta edición de eSemanal presentamos un especial dedicado a la voz del canal, en el que diferentes directivos nos comparten la retroalimentación que hacen a mayoristas y fabricantes respecto a los apoyos que reciben para fortalecer su negocio. El texto deja en claro varias áreas de oportunidad que, de mejorarse, podrían beneficiar exponencialmente a los tres actores implicados. 

Algunas peticiones que aparecen con mayor frecuencia son mayor atención y seguimiento, capacitaciones virtuales sobre las tendencias y nuevos lanzamientos, fondos de marketing, compartir oportunidades de negocio, flexibilidad en el financiamiento, estrategias de rebate, y contar con personal apasionado y comprometido con su trabajo.

Partiendo de la premisa de que los canales son los brazos extendidos de los fabricantes y mayoristas, y un parte esencial del negocio, sería benéfico que su retroalimentación fuera escuchada y atendida, reforzando e incrementando los apoyos que brindan con el fin de preservar las relaciones ganar-ganar en una época retadora como la que vivimos actualmente.

Sigamos inquietos, reinventémonos y salgamos adelante. En eSemanal seguiremos informando con pasión y rigor sobre los acontecimientos de la industria y las oportunidades de negocio que se abran paso en el mercado, ¡los abrazo a la distancia y les deseo un próspero porvenir!

*La autora es Reportera de eSemanal

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