Retos y oportunidades para la industria TI a partir de Trump

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•Como lo hemos seguido a través de los diferentes medios nacionales e internacionales, la victoria del republicano Donald Trump, quien se impuso, no por mayoría de votos, sino por resultado en el Colegio Electoral sobre su contrincante demócrata, Hillary Clinton, está causando efectos en diferentes dimensiones.

portada330Los especialistas comentan que dentro del tejido social (en un número importante de estadounidenses) se despertaron conductas de resentimiento y discriminación; en el mundo hay temor a desequilibrios económicos globales; preocupación por las políticas que dejaran de lado la protección ambiental o la amenaza latente a los tratados y relaciones internacionales. Pero dentro de esas dimensiones la industria de las tecnologías de la información ¿cómo podría verse afectada o beneficiada?

Como principal estrategia bélica, Alejandro Magno analizaba las tácticas del enemigo para conocer sus vulnerabilidades derrotando así ejércitos que los superaban en número, como en el caso de la victoria histórica más reconocida contra el batallón Persa dirigido por Dario III en el año 330 a.c. Así saber qué efectos y qué consecuencias se pueden esperar a partir del ambiente político y la llegada de un hombre controversial, sin experiencia política al mando de una de las llamadas potencias mundiales, le dará  a los empresarios mexicanos, (llámese integrador, distribuidor o fabricante) la oportunidad de prever acciones y planear estrategias en caso de escenarios tanto positivos como negativos.

Es importante resaltar que tanto analistas de la industria, como especialistas en economía y finanzas, quienes participaron en este reportaje destacan que lo dicho son escenarios factibles a partir del discurso pronunciado por el candidato republicano, igual a conjeturas derivadas de sus promesas durante el periodo de campaña electoral, promesas que en el mejor de los casos solo fueron producto de un discurso exaltado e intencionado a fin de obtener votos, ganando simpatizantes de ideas radicales o de aquellos quienes no han obtenido beneficio del sistema actual.

Por lo anterior y por sus primeros discursos como presidente electo donde ha suavizado el tono y modificado ciertas posturas, se espera que pocas de ellas se cumplan o se apliquen de modo sutil, al respecto, Jay Gumbiner, vicepresidente de investigación para América Latina en IDC, dijo que: “Es importante recordar que lo que los candidatos prometen puede ser muy diferente a las acciones de su mandato y como lo pudimos escuchar en la entrevista el primer día, luego de su victoria, Trump cambió su discurso, porque cuando uno negocia siempre se va al extremo para ganar la negociación”.

Aun así no es una tarea inútil plantear posibles escenarios tanto negativos como positivos, suponiendo que se aplicarán algunas de las acciones que prometió, y a raíz de las modificaciones que realice a las políticas internas e internacionales, saber qué puede esperar la industria de la tecnología.
En primer lugar, como efectos hoy presentes se destaca la volatilidad del peso. Cierto es que la moneda comenzó a contraerse meses antes de las elecciones en los Estados Unidos, pero también los resultados provocaron mayor inestabilidad cerrando el día de los comicios estadounidenses a $20.70 frente al dólar, presentando así una caída del 11%, que hasta hoy 22 de noviembre del 2016 ha recuperado poco terreno presentando un tipo cambiario de $20.57.

A decir del analista de IDC, el anterior es el impacto real, no solo en el  peso mexicano sino en las monedas de toda la región de América Latina, lo que podría provocar una devaluación sostenida por un largo periodo en distintos países.

Marco-O viedo

Marco-O
viedo

Desde la lupa de Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays México, la reacción del mercado incluso fue más tenue de lo que se esperaba: “ha sido cauta, algunos esperaban que llegara a los $25 pero era algo que ya se había previsto, por ello, antes de los resultados subió el peso a los $21, y regresa tras el discurso de la victoria que fue bastante conciliador. Luego de hablar con algunos clientes de nuestro banco vemos que le están dando el beneficio de la duda al republicano”. Frente a la postura positiva de Oviedo, lo que sí percibió es que el mercado espera principalmente un aumento en la inflación, no solo en México sino de modo global.

Asimismo, el economista recordó que la volatilidad del peso se comienza a dar tiempo atrás de los resultados electorales y su debilidad se vive desde el 2013, no obstante ha mostrado mayor estabilidad a diferencia de otras monedas de la región como el Real brasileño, aclaró que esto es producto de diversos factores como el precio del petróleo, riesgos emergentes, alza de intereses de la Reserva Federal, algún problema de crecimiento de las economías emergentes, efectos políticos, etcétera. Lo que sí previó el especialista es la probabilidad de que el valor de nuestra moneda inicie el año entre los 21 y 22 pesos.

Por su parte, Gumbiner señaló: “En 2015 vimos que el peso perdió mucho valor, pero no vimos mucha inflación y eso es positivo, esperamos que en esta ocasión la pérdida de valor del peso no se vea acompañada por una inflación”. No obstante, el CEO de Canalys, Steve Brazier, en su recién evento de socios celebrado en Cancún, Quintana Roo, no se mostró muy positivo en tema de inflación: “hay cosas que se pueden predecir, una de ellas es que en Estados Unidos habrá inversión masiva en infraestructura y reducción de aplicación en impuestos, porque hoy son muy altos, creemos que lo que reducirá particularmente son los impuestos corporativos, esa es la razón por la cual algunas industrias responden positivamente a la llegada de Trump, porque significa que la era de los intereses bajos y la baja inflación se ha acabado, ya que al reducir impuestos y gastar más dinero se acrecentará la deuda del gobierno, veremos seguramente un aumento de la inflación y de los intereses eso es una certeza”, añadió que el país deberá de estar preparado : “Tristemente vemos que México tendrá el efecto más inmediato, no es fácil creer un mensaje optimista, lo que es un hecho es que la moneda se ha colapsado reduciendo en los últimos meses entre el 10 y el 15% su valor, más 10% de pérdida desde el día de la elección, y cuando la moneda está devaluada los precios de las importaciones suben y si crecen los precios aumenta la inflación, si crece la inflación del país aumentan los intereses. Es muy lamentable decirlo, pero creemos que el próximo año habrá una recesión seria como resultado de estos cambios”, pronosticó.

En lo que a TI se refiere, los anteriores efectos en la volatilidad del peso afectarán principalmente a los distribuidores, quienes importan o a quienes exportan productos, “Este rol es el más complicado, porque ahí puede cambiar el precio de los productos, porque por ejemplo, cuando se pide el producto y cuando se paga puede haber variaciones importantes en el costo, por ello creemos que las compañías que dan protección a  la moneda para librar esa volatilidad estarán mejor posicionadas, así como empresas grandes que pueden absorber el impacto. Aunque también los más pequeños pueden sacar provecho actuando de modo inmediato y sacar ventaja de la diferencia de los tipos de precio”, explicó Gumbiner y acotó que este tipo de situaciones son críticas, porque en lo que respecta a Latinoamérica el 40% de los contratos en la industria toman el precio del dólar al momento de firmar el acuerdo, “Por lo que si se presenta una devaluación sostenida eso sí tendrá un impacto en la rentabilidad de esos contratos aunque sea de servicios”.

Cambios en los tratados internacionales
En lo que a México respecta el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte también conocido como NAFTA en inglés) firmado en 1992 durante el gobierno salinista, es el acuerdo comercial del que ambos países han obtenido beneficios desde su entrada en vigor y el que hoy está en la mira de las posibles acciones que atentarán contra las relaciones comerciales.

Steve Brazier

Steve Brazier

Lo que espera IDC, en voz del analista Gumbiner, es que: “El TLCAN no puede tener muchas modificaciones debido al impacto que esto implicaría. Estamos hablando que hoy hay 2.6 mil millones de dólares en transacciones por día de bienes y servicios en tecnología, entre los tres países. En su discurso Trump quiere dar a entender que todo el beneficio está para los mexicanos, pero estamos hablando que muchas empresas de los Estados Unidos dependen de ese tratado, y no puede quitarlo ni hacer cambios muy drásticos”.

El analista de IDC aseguró que muchos de los efectos en tema de política internacional pueden afectar más la relación con países asiáticos, principalmente con China, que a diferencia de otros países, tiene el poder de controlar los precios en el mercado.

En este tenor, el CEO de Canalys comentó: “La llegada de Donald Trump puede significar el término de los acuerdos del NAFTA”, pero señaló: “si Estados Unidos termina sus acuerdos con China quizá los dos países sufrirán efectos de forma igualitaria; sin embargo, el país asiático tiene el poder para luchar económicamente contra los Estados Unidos,  particularmente porque posee mucha de su deuda”.

Para la industria de la tecnología el término o modificación del tratado internacional con los países del norte impactará de modo considerable, como ya se destacó el 40% de los contratos se firman en dólares, cifra que nos habla del porcentaje de los proyectos que dependen de tecnología internacional.
Al respecto Marco Oviedo, dijo que se debe de partir recordando que: “Antes de que el TLC entrara en rigor México tenía aranceles más altos que los que tenía Estados Unidos, es decir que México era una economía más cerrada y debemos de partir de esa base. Por otro lado cada dólar que exporta México contiene 40 centavos de costo de los Estados Unidos, hay una integración productiva entre los dos y hay bienes que cruzan hasta siete o veinte veces y esto hace muy difícil implementar aranceles de un lado a otro y por eso veo poco creíble que tome esta medida proteccionista.”

De acuerdo con un texto publicado por Ninfa Fuentes, profesora de la Universidad Iberoamericana; de modo global “Dentro de los países que dependen en mayor medida del mercado norteamericano se encuentran  México y Canadá, que dirigen a estados Unidos más del 85% de sus exportaciones regionales”. IDC destacó que son 2.6 millones de dólares en transacciones diarias entre Estados Unidos, México y Canadá, en lo que respecta al sector tecnológico. Según datos del Banco Mundial, del porcentaje del total de importaciones en el país, las de bienes de tecnología de información y comunicación en el 2014 fue de 16.338. Así que en caso de que se aplique el alza de aranceles claramente afectará a las TIC, ya que no es un secreto que la industria mexicana tiene un alto nivel de dependencia en esta área.

Jay Gumbiner

Jay Gumbiner

Escenarios positivos y oportunidades
Marco Oviedo opinó que es muy poco probable que se apliquen las medidas que propuso Trump durante su campaña porque esto también traerá efectos negativos para Estados Unidos, y frente a todos los escenarios negativos posibles, es importante destacar que en época de cambios también se pueden sembrar oportunidades y obtener resultados positivos, por ejemplo, el especialista resaltó: “Una ventaja podría ser que algunas políticas de Trump pueden ser positivas para México porque las economías están vinculadas y si se expande más la economía de Estados Unidos la de México también. Además se destacan mucho los efectos negativos que tendrá México, pero otras naciones pueden verse más afectadas como el caso de China”. Si lo anterior pasa, Gumbnier contempló que al verse afectados los tratados con Asia, Estados Unidos tendrá que voltear a ver a América Latina para traer sus servicios y México destacaría por su cercanía, su frontera y nivel de inglés, de acuerdo a la opinión del analista.

Por otro lado, rescató: “algo interesante es que vemos que al volverse menos global y más aislado, Estados Unidos al igual que Inglaterra, muchos países en Latinoamérica como Chile, Colombia, México, Perú y alianzas como la del Pacífico y el Mercosur harán progresos de modo más rápido. Vemos por ejemplo oportunidad para el Mercosur que se movía lento, y ahora ha empezado negociaciones formales con la Unión Europea”.

“Para México, también podemos resaltar como punto a favor, que suponemos que todos los cambios de infraestructura que se espera se realizarán en Estados Unidos generarán crecimiento y como lo sabemos cuando EEUU crece fuertemente, también América Latina, especialmente México”, abundó Brazier como una posibilidad favorable.

Asimismo, se estima que aquellos integradores TI que ya han volcado su modelo de negocio al de servicios se verán menos impactados: “Uno de los beneficios del mercado de tecnología es que se mueve hacia modelos as a service, eso puede ser positivo. Muchas de las compañías que antes compraban un servidor compran ya modelos de servicio en la nube y en suscripción, que muchas veces tienen precios fijos. En periodos de incertidumbre se puede disminuir la inversión en los proyectos de infraestructura o aplicativos, pero en los nuevos modelos y la parte operativa, soporte IT, mantenimiento y servicios no se puede reducir demasiado”, abundó Jay Gumbiner referente al panorama positivo que se puede esperar para la industria.

En otro tema, el analista de IDC resaltó que la apertura que ha mostrado el excandidato republicano en los permisos para la exploración de nuevas energías y métodos de extracción del petróleo como fracking o gas natural detonará estabilidad de precios, es decir no subirán, y al ser México un país que depende en gran parte de este sector se verá beneficiado en el ajuste de los precios, y con su crecimiento existirá una derrama importante en el sector tecnológico.

Por último, Gumbiner planteó que: “A corto plazo seguirá la incertidumbre, pero después debe haber estabilidad. Esperemos que dentro de los próximos seis meses la volatilidad del peso se establezca y haya una visión más clara de lo que va a pasar. A EEUU, ni a las empresas, ni a nadie, no le gusta hacer negocios si hay incertidumbre y cuando ya sabes las estimaciones del PIB del 2017, 2018 ya se puede al menos trabajar, aunque el escenario sea negativo, por ello creemos que en seis meses veremos qué podemos realmente esperar”.

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Autor Brenda Azcarategui