Sugerencias de TIC para mayor competitividad

Algunos de los principales actores de la industria de TIC, agrupados en organismos, dieron a conocer un documento de políticas públicas para posicionar a México dentro de los 20 países más competitivos… hasta el 2020.

Con la iniciativa denominada 2020, la Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI), la Cámara Nacional de la Industria, Electrónica de Telecomunicaciones e Informática (Canieti) y la Fundación México Digital (FMD) realizaron un documento con una serie de recomendaciones en políticas públicas para incrementar el uso y adopción de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC).

 

El objetivo es buscar el incremento de la competitividad en todos los ámbitos: educación, salud, gobierno, industria y sociedad en general. Para lograrlo, sugiere la participación del Estado, la academia y sectores productivos, con el fin de que se use la tecnología como herramienta y a su vez ésta se desarrolle en México.

 

Al describir las carencias, rezagos y puntos de atención, los iniciadores de esta propuesta coincidieron en que existen las condiciones para ir preparando un escenario donde se puede alcanzar la meta de usar la tecnología y hacer más productivo y competitivo al país.

 

De acuerdo con la visión de la cámara, la asociación y la fundación, también se busca abatir el rezago educativo, que los servicios de gobierno sean totalmente digitales y que la industria de TIC sea uno de los motores de crecimiento del país.

 

El objetivo de la propuesta de políticas públicas es hacerlas llegar al gobierno federal para que sean puestas en marcha y se sostengan como políticas de Estado y no sexenales, para que puedan tener éxito en la implantación en todos los niveles.

 

En este sentido, el gobierno jugaría un papel importante, ya que debería predicar con el ejemplo al implantar tecnología, difundirla e impulsar su desarrollo.

 

Está probado

Visión México 2020 es el resultado de un trabajo de investigación de la consultora Select, que en voz de Ricardo Zermeño, su director general –con la experiencia que tienen empresas que han decidido apostarle a la inversión tecnológica–, han visto cómo sus procesos se han vuelto más competitivos, al igual que algunas dependencias de gobierno, estatales, locales y federales.

 

También existen oportunidades para todos los sectores, como lo es ofrecer valor agregado en las soluciones; esta es una tendencia que se ha observado en la industria y el concepto se traduce en la consultoría y servicio que ofrecen los proveedores, y no la venta sola de los productos.

 

“Las empresas saben que una mayor capacidad tecnológica se traduce en mayor rendimiento o desempeño del negocio; sin embargo, esto no es automático, es necesario invertir en adoptar mejores prácticas”, mencionó Zermeño.

 

Desde la perspectiva de Jesús de la Rosa, presidente de FMD, aún hace falta labor para que las empresas, sobre todo las medianas, entiendan los beneficios de la adopción de la tecnología para mejorar su competitividad y vean la compra como una inversión, no como un gasto.

 

A decir de Felipe Sánchez, presidente del Consejo Consultivo de AMITI, el potencial de las TIC para detonar la competitividad es evidente “al mejorar la eficiencia del uso de los recursos públicos y privados, la transparencia de la información disponible y el incentivo de la innovación”.

 

Situación actual

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano de la Competitividad, en 1999 México ocupaba el lugar 31 y a la fecha ha caído al lugar 55. Algunos de los factores que inciden en esta situación son la inseguridad, relacionada con la falta de un sistema jurídico confiable y objetivo; la baja percepción de los usuarios  mexicanos de los servicios públicos; el rezago educativo de la población mayor de 15 años y la falta de infraestructura de transporte, a pesar de que México goza de buena ubicación en el orbe.

 

La realidad indica que México tiene importantes brechas digitales con el resto del mundo, que parecen ampliarse con el tiempo, y ponen al país por debajo del promedio mundial en la penetración de computadoras e Internet.

 

El documento indica que la causa de estas desigualdades tiene que ver con problemas estructurales y la mala distribución del ingreso que impera en el país. “Pero también con rezagos regulatorios y la falta de políticas públicas efectivas para digitalizar a toda la población”, se señala.

 

Para probar lo anterior se indica que países con peores distribuciones de ingreso y mayor pobreza están avanzando más rápido en la penetración de TIC, debido a políticas agresivas de acceso universal y que promueven la competencia, como es el caso de El Salvador y Guatemala.

 

“La mala planeación en las estrategias de inclusión digital muestra que el número de Centros Comunitarios Digitales (CCD) por habitante es mayor donde hay más potencial para abrir cibercafés. Los CCD no deben competir con los cibercafés, sino complementarse entre sí”.

 

Las empresas del sector productivo en México no han invertido en tecnología como se esperaba, ya que también tienen rezagos en la adopción de tecnología en relación con otros países, inclusive con los de América Latina, como lo es el caso de adopción de conexión de banda ancha, donde México está por debajo de Brasil.

 

Según lo expuesto por Zermeño, con base en este análisis de la situación de los usuarios, empresas y gobierno se crearán los pasos a dar para cerrar brechas digitales que existen hoy con las de la Visión 2020.

 

Éstas se traducen en cinco líneas de acción.

  1. Crear un acuerdo de Estado y una arquitectura adecuada para establecer una agenda digital.

  2. Promover la adopción de TIC en toda la población.

  3. Desarrollar al sector TIC para que éste pueda ser motor de la economía y servir para los demás sectores.

  4. Mejorar drásticamente el desempeño de los gobiernos a través de TIC.

  5. Crear un marco regulatorio que fomente la competencia en el mercado e incentive la convergencia tecnológica.

Los pasos a seguir

De las condiciones que presentó Zermeño no todo fue negativo, porque se puede aprovechar el ofrecimiento de soluciones de valor agregado y empezar a utilizar servicios subcontratados, el famoso outsourcing, del cual muchas empresas proveedoras de tecnología, principalmente nacionales, pueden tener más ingresos al ampliar sus servicios y clientes.

 

“También es cierto que el crecimiento es menor que el de otros países, lo cual implica que necesitamos intensificar la adopción de TIC para poder crecer más que aquellos que inclusive ya han logrado un nivel de madurez dentro de su economía”, agregó el directivo de Select.

 

Como ejemplo de resultados que ha tenido la industria de TIC, se puso el programa Prosoft, “que ha detonado inversiones privadas de manera importante, duplicando la inversión total del sector. Triplicando los empleos en la industria de software, previo a su introducción”.

 

Agregó: “Y algo muy importante que a veces pasa desapercibido es que ha logrado vincular la industria con la academia, detonando nuevos programas y empleos mejor remunerados para estudiantes e investigadores”.

 

El documento indica que el gobierno también muestra avances de adopción de tecnología, como el aumento exponencial de trámites en línea; logros del IMSS digitalizando sus registros y promoviendo la prevención con información en línea para beneficiar a más de dos terceras partes de los beneficiarios; pago de impuestos en línea, en e-SAT, logrando que prácticamente todas las personas morales paguen sus impuestos en línea, y unificación de bases de datos como el de arraigos judiciales e impedimentos administrativos y el padrón único de beneficiarios, por citar algunos ejemplos.

 

Una vez que se hayan implantado las políticas se podrían tener resultados como que las empresas nacionales sean proveedoras de productos y servicios digitales.

El país se podría posicionar como nodo de abasto y distribución de equipos electrónicos hacia Norte y Centroamérica, complementándose a través de ensamble de equipo y manufactura flexible, con los productores asiáticos; aprovechamiento total de la tecnología IP para tener interconectada la economía, y mejores resultados en programas sociales, salud, educación y seguridad.

 

Las recomendaciones

Las políticas que se hacen en la Visión 2020 son cinco.

  1. Un acuerdo de Estado que establezca una agenda nacional para la competitividad, la innovación y la adopción de tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), que promueva la transición de México hacia la sociedad del conocimiento.

  2. Un gobierno que actúe como agente de cambio, vía la adopción temprana y eficiente de TIC, que impulse la competitividad de la economía y mejore el bienestar de los mexicanos.

  3. Un gobierno que fomente el desarrollo del sector TIC para que ocupe un espacio significativo y sea motor de crecimiento en la economía del país.

  4. Un gobierno eficiente cuyos servicios públicos sean de clase mundial vía la adopción de TIC.

  5. Educar para y con TIC, con el propósito de cerrar velozmente las brechas de calidad y disponibilidad de la educación.

Para que esto no quede en buenos intentos, Sánchez finalizó diciendo que serán constantes con las autoridades para que sean tomadas en cuenta y se establezca como un programa de Estado a largo plazo del que pueda garantizarse su continuidad.

Share via
Copy link
Powered by Social Snap