Responsabilidad Social beneficios para todos

• El bienestar de los seres humanos, al igual que el de las empresas, depende en gran medida de su entorno, ya que nos encontramos dentro de un ecosistema que nos afecta de forma directa; por ello, cuidar de éste y de su futuro supone cuidar de nosotros mismos, de nuestras familias, nuestras organizaciones y hasta nuestra especie. Además, al mismo tiempo se contribuye a mejorarlo a partir de fomentar mayores oportunidades para las personas.

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¿Cómo se puede definir la responsabilidad social?

Juan Pablo Pizza

Juan Pablo Pizá, Gerente de Servicios Financieros I CyC I Responsabilidad Social en CompuSoluciones mencionó: “la responsabilidad social significa tomar conciencia de lo que está pasando a nuestro alrededor y tomar cartas en el asunto. Es importante porque si nuestra sociedad es mejor, todo a nuestro alrededor mejora, creando una comunidad de apoyo mutuo. Es la parte esencial y primordial del actuar de los que intervienen en ella. La empresa en sí es una comunidad, y como tal debería de ser una comunidad responsable no sólo con los que colaboran en ella, sino con todos los que tienen interacción, como lo son los clientes y proveedores, por ejemplo”.

 

Armando Caso

En la opinión de Armando Caso, gerente regional de Sustentabilidad para HP Inc. en México, Brasil y Centroamérica, “el bienestar empresarial es directamente proporcional al bienestar de las comunidades donde trabaja, por lo que contar con una buena estrategia de responsabilidad social resulta una de las principales prioridades para aquellas compañías que no sólo buscan traer buenos resultados internos, sino que además procuran crecer la comunidad que los rodea a través de impactos positivos que mejoren su calidad de vida”.

 

El directivo agregó: “la responsabilidad social, sin lugar a duda, debe formar parte del núcleo de cada una de las empresas, puesto que supone el compromiso que se tiene hacia el impacto positivo dirigido a la comunidad donde se trabaja, ya sea a través de la generación de empleos, el establecimiento de políticas a favor de la inclusión y el contar con programas que busquen beneficiar al medio ambiente a través de acciones sustentables”.

Enrique González Haas

Por su parte, Enrique González Haas, Presidente y Director General de Schneider Electric México y Centroamérica, dijo que la responsabilidad social para las empresas podría definirse como el compromiso que las organizaciones tienen con las comunidades en las que operan para contribuir a su fortalecimiento y crecimiento sostenido, a partir de los principios que definen su identidad corporativa.

 

 

“En Schneider Electric reconocemos que la Responsabilidad Social forma parte medular de nuestro ADN como compañía: es la guía en la que llevamos a cabo negocios basados en nuestros valores corporativos; además, es uno de los ejes de nuestro negocio y una pieza clave continuar con nuestro sólido desempeño. Las organizaciones tienen un profundo impacto en las sociedades, el más evidente podría ser la generación de empleo y la contribución al crecimiento económico. El gremio empresarial tiene la oportunidad de crear oportunidades para todas y todos, atendiendo grupos vulnerables y desarrollando programas alineados a sus fortalezas de negocio”, enfatizó el directivo.

Gabriela Medina

En tanto, Gabriela Medina, Directora de Desarrollo Humano Organizacional, declaró: “para CONTPAQi tener responsabilidad social significa hacer, junto a nuestros grupos de interés, una comunidad sustentable, cuidando de nuestros colaboradores, clientes y medio ambiente para un bien común.  Además, representa un compromiso con las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), a las que acompañamos en su digitalización e implementación de mejores prácticas, que les permitan seguir siendo pieza clave de la economía nacional. 

“También podemos decir, que la responsabilidad social es para nosotros una nueva manera de hacer negocios con bases éticas, de apoyo a la comunidad y de desarrollo sostenible”, expuso. 

Distintivo Empresa Socialmente

Responsable (ESR)

Desde el año 2001, el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) en alianza con AliaRSE entregan en reconocimiento el distintivo de “Empresa Socialmente Responsable” a aquellas empresas y organizaciones establecidas en el país que cumplan con una serie de criterios, como la rentabilidad, sustentabilidad económica, social y ambiental.

Al ser entregado, éste agrega valor a la marca y mejora su rentabilidad, debido a que le da crédito a las compañías ante sus mismos empleados, los inversionistas, clientes, autoridad y la sociedad.

Acciones para comenzar

De acuerdo con los especialistas en el tema de “Responsabilidad social” consultados por eSemanal, algunas de las acciones que pueden comenzar a realizar las compañías que buscan comenzar a preocuparse por un entorno son:

•Ética: actuar con transparencia y honradez, transmitir la filosofía con los integrantes de su cadena de valor para que adopten y optimicen la Responsabilidad Social y se vuelvan más competitivas, para ello, contar con un código de ética que esté al alcance de los colaboradores y que se sientan comprometidos con el mismo. 

•Identificar sus principales contribuciones como negocio y a qué capacidades puede apostar para generar un beneficio social. 

•Explorar los recursos con los que la empresa cuenta para generar ese beneficio: el alcance e interés de posibles voluntarios, costos de las iniciativas, posibles alianzas con ONGs o asociaciones, por dar algunos ejemplos. 

•Se puede aplicar la metodología SMART: trazar objetivos específicos, mensurables, alcanzables, relevantes y temporales.

•Desarrollo del Personal: se tiene la conciencia de que la empresa crece si crece la persona, por lo tanto se sugiere la capacitación  de los colaboradores a fin de tener una preparación continua. La misión de los facilitadores de las compañías debería de ser hacer mejores personas de la gente que tiene a su cargo, ayudándolos  a crecer y desarrollarse.

•Cuidar de sus colaboradores con beneficios que equilibren su vida laboral y personal.

•Tener un gobierno corporativo y promover una participación activa con la comunidad como voluntarios; es decir, incentivar en los colaboradores el compromiso de trabajar con responsabilidad y transparencia en pro del bienestar social al pertenecer a una empresa socialmente responsable.

•Definir los principios de ser una empresa socialmente responsable para implementarlos en la misión, visión y valores de la compañía, ya que de ahí se desprenden las acciones a emprender.

•Limitar el impacto ambiental a través de campañas sustentables y reducción de la utilización de materiales nocivos para el medio ambiente.

•Promover acciones de cuidado al medio ambiente como las 3 R’s (recicla, reutiliza y reduce), campañas de forestación y una transición a energías limpias.

•Crear programas de reciclaje para volver a utilizar materiales con destino al mar en la construcción de nuevos productos.

•Implementar políticas de inclusión para cerrar la brecha de género y aumentar la diversidad de la fuerza laboral.

•Desarrollar programas educativos para ofrecer capacitaciones a las personas de bajos recursos a fin de que puedan insertarse al mercado laboral y tener nuevas oportunidades de trabajo.

Beneficios que genera la responsabilidad social

Además de ser una obligación moral para las compañías, éstas tienen la oportunidad de apoyar como miembros de una comunidad y velar por los intereses de las personas y el medio ambiente para crear una sociedad más responsable y comprometida. Estas prácticas tienen un impacto positivo en el interior de la empresa, con trabajadores orgullosos y comprometidos con los valores de la compañía, mientras que al exterior ayudan a construir una reputación favorable, explicó Gabriela Medina.

Los beneficios son múltiples: mejor atracción, retención y vinculación de talento, incluso prevén que para las personas será más atractivo colaborar en las empresas que tengan responsabilidad social, y los clientes se sentirán con mayor seguridad de hacer negocios con una compañía que se preocupa y aporta a su comunidad, que se apega a la ley y que es confiable.

Al implementar una estrategia de responsabilidad social de forma correcta, las empresas pueden beneficiar a las comunidades en donde tienen participación, comenzando con la limitación del impacto ambiental por medio de campañas sustentables, la reducción de la utilización de materiales nocivos para el medio ambiente y la creación de campañas de reciclaje, disminuyen la huella de carbono en el ecosistema y aportan una mejor calidad de vida al planeta, según explicó Armando Caso.

Aunado a ello, la implementación de políticas de inclusión ayuda a crear fuerzas laborales mucho más diversas y crean mejores oportunidades laborales para hombres y mujeres. De igual forma, el desarrollo de programas educativos funge como guía para aquellas personas que, pese a su situación económica, pueden contar con las herramientas laborales para insertarse en el mercado laboral.

A corto y mediano plazo, se puede tener colaboradores y clientes comprometidos con la marca y ello implicará mejorar la relación con los grupos de interés de cada compañía. Mientras que a largo plazo se hace una aportación significativa para mitigar el cambio climático y se influye positivamente en la comunidad; “básicamente se puede hacer una vida mejor para la sociedad, de ahí la importancia de estas acciones, que además son sumamente gratificantes a nivel personal y corporativo”, detalló la directiva de CONTPAQi.

“En cuanto a los inconvenientes, podría mencionar los costos, ya que no siempre se destinan los recursos deseados para aportar más, lo que se traduce en que los cambios esperados tardarán más tiempo para hacerse tangibles”, contrastó Medina.

De acuerdo con cifras de la consultora Smart Simple, el 80% de las 250 empresas más grandes del mundo emiten activamente informes de Responsabilidad Social Empresarial. Esto es resultado del creciente interés de los inversionistas por asociarse con compañías con métricas claras de Responsabilidad Social y ante el desarrollo de regulaciones y políticas públicas enfocadas a construir sociedades más justas y reducir el impacto ambiental.

Por otro lado, existe el llamado “efecto millennial” en la Responsabilidad Social. Cone Communications, una agencia de Responsabilidad Social, publicó en 2015 un estudio que denota la ponderación que la Generación Y -mejor conocida como “Millennial”- otorga a la Responsabilidad Social. Según el estudio, el 91% de los jóvenes cambiaría de marca a una relacionada con una causa social; prefieren trabajar para empresas socialmente responsables, aunque cobren menos que en otras organizaciones; y el 87% de los encuestados prefiere comprar productos con beneficios medioambientales. Estas son las tendencias de las preferencias de la nueva generación de consumidores y la fuerza laboral del futuro. 

“Ante este contexto, es clave que las compañías cuenten con un programa de Responsabilidad Social para ser más competitivas, atractivas para la inversión, posicionarse como un espacio de trabajo aspiracional para el talento y finalmente, convertirse en la marca preferida por sus clientes”, detalló González Haas.

Conclusiones

Juan Pablo Pizá enfatizó que es urgente hacer acciones para salvar el mundo en el que vivimos, “día con día vemos como se está acabando el agua, el cambio climatológico que afecta a toda la población. Por ello, ser responsable socialmente tiene un impacto enorme; si cada uno pone su granito de arena, como una cadena de favores, el mundo cambia, los cambios radicales no surgen de la noche a la mañana, sino de una suma de pequeñas acciones de cada uno de nosotros. Si tienes colaboradores, clientes, proveedores, y una comunidad comprometida y con los mismos valores creas confianza y las utilidades son mayores. En CompuSoluciones creemos en esto y desde nuestra misión y visión lo profesamos”.

En tanto, Enrique González Haas, hizo un llamado a las organizaciones que están pensando comenzar en ser socialmente responsables a tomar en cuenta que, si bien la Responsabilidad Social tiene una naturaleza moral y humanitaria, no está exenta de la necesidad de una estrategia clara y sostenible, con acciones específicas que deriven en avances tangibles.

“Un programa de Responsabilidad Social, como cualquier proyecto que aspire a convertirse en un sistema a largo plazo requiere tiempo: de planeación, alineación, ejecución y finalmente, de monitoreo y seguimiento a resultados. Para definir qué impacto podrían tener las organizaciones que apuesten por un programa de Responsabilidad Social tendría que considerarse el enfoque y la naturaleza del beneficio esperado de las iniciativas que la empresa decida poner en marcha. Nuestras acciones reflejan una parte del futuro de las organizaciones. Frente a una mayor conciencia de la desigualdad social, el impacto medioambiental y las brechas tan grandes que existen de acceso a beneficios como educación, salud y energía, vamos unos pasos adelante para responder al genuino -y cada vez más permeado- interés de las personas alrededor del mundo de confiar y colaborar con los actores empresariales dispuestos a construir un mundo mejor, y aislarse de aquellas que no cuenten con iniciativas estructuradas que contribuyan a dicho propósito. La responsabilidad social es un tema que en Schneider Electric nos apasiona, y del que esperamos que más empresas se animen a formar parte. Ya no es una iniciativa que se despliega por moda: nuestras sociedades demandan que impactemos positivamente en el progreso sostenible, en diseñar operaciones amigables con el medio ambiente, en anteponer la ética y en construir un mundo con mayores oportunidades para todas y todos”, declaró.

Mientras tanto, Gabriela Medina concluyó: “hoy tenemos que pensar como sociedad y comunidad para buscar el bien común. Por ello, es fundamental participar en acciones de responsabilidad social. En CONTPAQi seguiremos definiendo acciones de responsabilidad social a favor de la comunidad y esto implica también hacerlo con las PyMEs mexicanas, a través de productos que ayuden a optimizar recursos materiales, a desarrollar a las personas y a compartir con nosotros acciones encaminadas al bien común. Si en algo los podemos ayudar, cuentan con nosotros como en estos 37 años de historia en los que hemos crecido junto a los negocios del país”.

“Tenemos el compromiso de causar un impacto positivo a las comunidades que nos rodean, ya que eso nos permite capitalizar lo que mejor hacemos, anticiparnos a la próxima ola de retos y generar oportunidades a través de nuestros esfuerzos. Creemos que la responsabilidad social es algo más que simplemente respetar el medio ambiente y conservar los recursos naturales, y que implica mucho más que ser sólo un buen ciudadano corporativo. La responsabilidad social guía la forma en que operamos y generamos ingresos, e impulsa la forma en que nuestros productos son diseñados, fabricados, utilizados y reciclados al final de su vida útil, nos hace mejores en el cumplimiento de nuestros objetivos corporativos, impacta positivamente a las comunidades que nos rodean y brinda satisfacción a las necesidades de los clientes”: Armando Caso.

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